Inanis era un tipo alto, de pelo negro y rizado, espigado y con cara de espabilado. Vestía unos pantalones ciertamente holgados, que mantenía a la altura de la cintura gracias a unos ridículos tirantes. Eran de color verde chillón, salpicados de lunares fucsia, y desembocaban en unos grandes zapatones azules, bastante más largos que su pie. Una chaqueta roja gastada, con una gran flor amarilla en la solapa, y una nariz roja y redonda completaban la indumentaria. Pudiera parecer un vestuario algo estrafalario desde nuestra perspectiva, pero en el año 2110, era de lo más natural vestir así. Moderno incluso.
No había transcurrido mucho tiempo desde el alba en la ciudad de Crasia, e Inanis se dirigía a pie hacia su puesto de trabajo, en una fábrica de azufre. Por la acera de enfrente y en dirección opuesta transitaba Abdul-Hassan, que también se dirigía a su puesto de trabajo montado en su camello. Compartía con Inanis una similar estética circense, sólo que además llevaba un turbante y sandalias en lugar de zapatos. Inanis lo reconoció enseguida: era el director general del banco al que pagaba la hipoteca de su residencia. Le echaban peste los pies, pero a Inanis no le importaba porque Inanis era un tipo tolerante, un hombre del siglo XXII, y le asistía un gran respeto y aprecio por los banqueros musulmanes.
Se saludaron cortésmente y siguieron su camino.
Más adelante Inanis se tropezó con un individuo de aspecto taciturno, menos payasil de lo que dictaban los cánones estéticos de la época, que estaba fumando un cigarrillo escondido en la penumbra de un portal. Sostenía el humeante cilindro entre los dedos, con la brasa hacia dentro de la palma, con ese ademán nervioso y disimulante de quien se sabe vulnerando una ley. Y hacía muy bien en disimular porque en el año 2110 la pena infringida a los fumadores era la silla eléctrica.
Años antes no era tan dura la pena, pero a comienzos de siglo, una asociación de madres de niños muertos por enfisema empezaron a manifestarse pidiendo “justisia”. Una justicia consistente para ellas en el endurecimiento de las condenas a aquellos que con la ostentación pública de su mórbido tabaquismo, imbuyeran en otros el mimético deseo de fumar. Lo consiguieron, claro.
¡Fumadores asquerosos! –Pensaba Inanis- ¿Dónde se mete la policía cuando se la necesita? Nunca nos libraremos de esta gentuza en nuestro barrio…
Pero Inanis no tenía la culpa de tener ese tipo de pensamientos, porque en el año 2110 nadie tenía cerebro. Los pensamientos te llegaban a la cabeza a través de un cordón umbilical insertado en la nuca de cada uno de los habitantes de Crasia. Estos provenían de un único cerebro gigante situado a kilómetros de altura, un cerebro sin cuerpo, y del cual salían unas manos. La derecha sostenía unos genitales y la izquierda estaba cerrada en un puño del cual asomaba una rosa.
Tampoco es de extrañar que nadie conociese la existencia de dichos cordones umbilicales adheridos a sus nucas, pues a todos ellos les llegaba el pensamiento de que sus pensamientos no llegaban desde fuera. Bueno… quizás sea más correcto decir “casi nadie”...A Inanis le quedaba poco de “pensar” como pensaba. No sabía que estaba a punto de entrar en contacto con un grupúsculo conocido como “La Resistencia”.
(Continuará…)
…(Bueno, lo mismo continúa que lo mismo no, ya si eso…).
Besitos!!
martes, 27 de abril de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
Arrieros somos...
Creo recordar que los hechos a continuación descritos tuvieron lugar allá por el 2007, cuando lo que quedaba de Abismo compartía local con Yumalla. Por aquel entonces éramos aún ingenuos y creíamos que para cuatro imbéciles que nos dedicábamos a armar escándalo con una guitarra, bien haríamos en ayudarnos unos a otros.
Eso pensábamos cuando el grupo a la sazón capitaneado por el señor Valentín se puso en contacto con nosotros, amigo Raúl mediante, para ensayar en nuestro local de cara a algún evento (grabación, octubre joven… no recuerdo). Por supuesto, el susodicho grupo no encontró reticencia alguna, ni por nuestra parte (ni por la de ninguno de los integrantes de aquel local) a que se quedasen el tiempo que estimasen oportuno y conveniente. Claro, copón, faltaría más, estáis en vuestra casa.
Pero los años pasaron, niños, y aquella banda obtuvo su propio local por otros cauces (con alguna ausencia y alguna incorporación también, todo sea dicho) y en cambio, nuestra banda, Abismo, acabó por extinguirse definitivamente. Salvo por el hecho de que no fue tan definitivamente. Abismo ha vuelto (hemos) y como sucede en todos los comienzos tenemos algún que otro problema de logística. El más acuciante es la falta de local a una semana de la grabación del Crea, después de no haber tocado juntos ni una nota en años.
Así que a día de hoy, años después, somos nosotros los que acudimos en busca de amparo a la banda a la que otrora acogimos en nuestro seno, como a un hijo.
No obstante la respuesta ha sido un rotundo y sonoro NAIN.
Ni que decir tiene que de tamañas insidias no es tributario Raúl, único intercesor de nuestra causa ante los ingratos. Además nos ha sugerido una alternativa que desconocía en Puente Tocinos. Pero eso… al título del post me remito. ¡Nos veremos en el tatami!
Besitos!
Eso pensábamos cuando el grupo a la sazón capitaneado por el señor Valentín se puso en contacto con nosotros, amigo Raúl mediante, para ensayar en nuestro local de cara a algún evento (grabación, octubre joven… no recuerdo). Por supuesto, el susodicho grupo no encontró reticencia alguna, ni por nuestra parte (ni por la de ninguno de los integrantes de aquel local) a que se quedasen el tiempo que estimasen oportuno y conveniente. Claro, copón, faltaría más, estáis en vuestra casa.
Pero los años pasaron, niños, y aquella banda obtuvo su propio local por otros cauces (con alguna ausencia y alguna incorporación también, todo sea dicho) y en cambio, nuestra banda, Abismo, acabó por extinguirse definitivamente. Salvo por el hecho de que no fue tan definitivamente. Abismo ha vuelto (hemos) y como sucede en todos los comienzos tenemos algún que otro problema de logística. El más acuciante es la falta de local a una semana de la grabación del Crea, después de no haber tocado juntos ni una nota en años.
Así que a día de hoy, años después, somos nosotros los que acudimos en busca de amparo a la banda a la que otrora acogimos en nuestro seno, como a un hijo.
No obstante la respuesta ha sido un rotundo y sonoro NAIN.
Ni que decir tiene que de tamañas insidias no es tributario Raúl, único intercesor de nuestra causa ante los ingratos. Además nos ha sugerido una alternativa que desconocía en Puente Tocinos. Pero eso… al título del post me remito. ¡Nos veremos en el tatami!
Besitos!
El circo de la SS
Ni ligamento lateral, ni menisco, ni hostias… ahora resulta que es el cruzado anterior, el chungo, que está para tirarlo a la basura. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente operación, que será como pronto para septiembre según me han dicho. Todavía apruebo la oposición y tengo que renunciar al curro de interino por estar impedido, veréis, porque esa es otra: después de la operación es otro mes con muletas.
De momento me han dicho que fortalezca los músculos de la rodilla, cosa que no me suena mal del todo después de tanto tiempo parado. Además, si veis el papel que he firmado para que me metan en lista de espera flipáis: desde muerte, amputación, hasta mil riesgos menores más.
La operación consistiría en recomponer el estropicio con mi propio ligamento, con el de un cadáver (en la hoja pone donante) o con uno artificial, mediante artroscopia. Fueno, fale… si total, ya a estas alturas me la pela todo.
En otro orden de cosas, y aprovechando la coyuntura sanitaria para otro menester, os informo de que Rock’n’Litro tiene previstos un par de boles en breve, por si os queréis arrimar. Serían el 30 de abril en Molina, en la sala Topo, y el 7 de mayo en el nuevo Garaje, teloneando a los Sínkope.
El del día treinta es una mierda porque pese a la barra libérrima no me podré poner tan ebrio como me gustaría, porque al día siguiente tengo que estar en el estudio tempranito, que como muchos ya sabéis la que fue mi banda de juventud, Abismo, se ha arrejuntao de nuevo y estamos en el Creajoven. A ver que sale.
Rock’n’Litro también andamos medio enredados grabando una segunda maketa, así que en brevísimos tendréis material colgado por aquí de alguna de las dos.
Ale, nenxs, sayonara.
De momento me han dicho que fortalezca los músculos de la rodilla, cosa que no me suena mal del todo después de tanto tiempo parado. Además, si veis el papel que he firmado para que me metan en lista de espera flipáis: desde muerte, amputación, hasta mil riesgos menores más.
La operación consistiría en recomponer el estropicio con mi propio ligamento, con el de un cadáver (en la hoja pone donante) o con uno artificial, mediante artroscopia. Fueno, fale… si total, ya a estas alturas me la pela todo.
En otro orden de cosas, y aprovechando la coyuntura sanitaria para otro menester, os informo de que Rock’n’Litro tiene previstos un par de boles en breve, por si os queréis arrimar. Serían el 30 de abril en Molina, en la sala Topo, y el 7 de mayo en el nuevo Garaje, teloneando a los Sínkope.
El del día treinta es una mierda porque pese a la barra libérrima no me podré poner tan ebrio como me gustaría, porque al día siguiente tengo que estar en el estudio tempranito, que como muchos ya sabéis la que fue mi banda de juventud, Abismo, se ha arrejuntao de nuevo y estamos en el Creajoven. A ver que sale.
Rock’n’Litro también andamos medio enredados grabando una segunda maketa, así que en brevísimos tendréis material colgado por aquí de alguna de las dos.
Ale, nenxs, sayonara.
sábado, 3 de abril de 2010
A las puertas del infierno.
Tengo el buen defecto, o la mala virtud, de dudar de prácticamente todo. Hasta de mis propios planteamientos y principios en un momento dado. Vivo en una suerte de duda constante, y el no estar nunca completamente seguro de nada me convierte en una persona insegura ante la vida y de criterios poco estables.
Esta constante búsqueda de La Verdad tiene su propio “colmo de los colmos” cuando empiezas a dudar del propio mecanismo que rige tu modus operandi: dudar de la utilidad de la propia duda en la vida. Y he ahí una paradoja.
Esto suscita la pregunta “¿Utilidad para qué?” y es una buena pregunta. Lo primero es saber qué es lo que quiero y qué busco, porque pudiera ser que la búsqueda de esa Verdad tan grandilocuente y suntuosa en sus mayúsculas, en realidad no me esté ayudando a ser feliz (que es el objetivo último de cada uno de nosotros), pues la falta de seguridad en mí mismo me impide acceder a ciertos objetivos. Bien, ya tenemos algo.
Desterrada pues la “duda constante” como actitud hacia todo, ahora queda cimentar con mucha determinación unos valores estáticos. Siendo un poco pragmáticos, serán aquellos que más fácilmente me acerquen a unos logros que a priori podrían hacerme menos infeliz. Necesitamos una dirección.
De esta guisa llegamos a la siguiente disyuntiva (en cuya elección no pocas veces oscilé, en sinuoso vaivén, mientras la duda constante me mantenía voluble):
La opción “a” implica una vida filántropa, cargada de sufrimiento y expiación; en cambio la segunda alberga el riesgo de que nuestra propia humanidad nos traicione: la empatía inherente a casi todos los humanos nos convertiría a nosotros mismos en el principal escollo que habría que salvar para conseguir nuestros intereses y por tanto la felicidad. Es por ello que habría que buscarse una manera de evitar esto.
Una forma podría ser el autoengaño (dicen los Barricada que una mentira agradable es muy fácil de creer), que consistiría en una postura supremacista: considerar seres inferiores a los demás. Endiosar nuestro propio YO, nuestro Ego, y esa superioridad nos vendría dada por el conocimiento de nuestra propia naturaleza despreciable, o mejor dicho: por el desconocimiento ajeno de este dato.
Daría igual, pero ni siquiera seríamos incoherentes al autoengañarnos de esa forma, porque la propia opción “b” implica disfrutar con fruición de unas satisfacciones y unos afectos que son superficiales, perecederos, y productos de la propia imperfección humana. Serían fruto de nuestro propio éxito en la vida, y por tanto tan poco fiables y estimables como sus contrarios (padecimientos de la opción "a").
...El problema de todo esto radica, claro, en que hay que creérselo.
...y seguía yo pensando, y no me hagáis mucho caso que ya me estoy yendo... ¿Dónde están exactamente los límites entre una persona con amor propio y una persona vanidosa? Justifica tu respuesta.
¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13...!
Esta constante búsqueda de La Verdad tiene su propio “colmo de los colmos” cuando empiezas a dudar del propio mecanismo que rige tu modus operandi: dudar de la utilidad de la propia duda en la vida. Y he ahí una paradoja.
Esto suscita la pregunta “¿Utilidad para qué?” y es una buena pregunta. Lo primero es saber qué es lo que quiero y qué busco, porque pudiera ser que la búsqueda de esa Verdad tan grandilocuente y suntuosa en sus mayúsculas, en realidad no me esté ayudando a ser feliz (que es el objetivo último de cada uno de nosotros), pues la falta de seguridad en mí mismo me impide acceder a ciertos objetivos. Bien, ya tenemos algo.
Desterrada pues la “duda constante” como actitud hacia todo, ahora queda cimentar con mucha determinación unos valores estáticos. Siendo un poco pragmáticos, serán aquellos que más fácilmente me acerquen a unos logros que a priori podrían hacerme menos infeliz. Necesitamos una dirección.
De esta guisa llegamos a la siguiente disyuntiva (en cuya elección no pocas veces oscilé, en sinuoso vaivén, mientras la duda constante me mantenía voluble):
- A) Ser empáticos, altruistas, y honestos con nuestra idea cultural de “bien”, en un mundo decadente, desprovisto de valores e ideas verdaderamente imperecederas, y en el que el tópico de “homo homini lupus est” resulta más que notable.
- B) O bien, dado el mundo arriba descrito, abocarme a un relativismo crapuloso, a una desafección hacia nuestra naturaleza humana y miserable, y entonces desprenderme de todo tipo de piedad y escrúpulos para con mi especie. Intentar, en síntesis, vivir siempre de manera egoísta, de acuerdo con lo más conveniente para mis propios intereses.
La opción “a” implica una vida filántropa, cargada de sufrimiento y expiación; en cambio la segunda alberga el riesgo de que nuestra propia humanidad nos traicione: la empatía inherente a casi todos los humanos nos convertiría a nosotros mismos en el principal escollo que habría que salvar para conseguir nuestros intereses y por tanto la felicidad. Es por ello que habría que buscarse una manera de evitar esto.
Una forma podría ser el autoengaño (dicen los Barricada que una mentira agradable es muy fácil de creer), que consistiría en una postura supremacista: considerar seres inferiores a los demás. Endiosar nuestro propio YO, nuestro Ego, y esa superioridad nos vendría dada por el conocimiento de nuestra propia naturaleza despreciable, o mejor dicho: por el desconocimiento ajeno de este dato.
Daría igual, pero ni siquiera seríamos incoherentes al autoengañarnos de esa forma, porque la propia opción “b” implica disfrutar con fruición de unas satisfacciones y unos afectos que son superficiales, perecederos, y productos de la propia imperfección humana. Serían fruto de nuestro propio éxito en la vida, y por tanto tan poco fiables y estimables como sus contrarios (padecimientos de la opción "a").
...El problema de todo esto radica, claro, en que hay que creérselo.
...y seguía yo pensando, y no me hagáis mucho caso que ya me estoy yendo... ¿Dónde están exactamente los límites entre una persona con amor propio y una persona vanidosa? Justifica tu respuesta.
¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13...!
martes, 23 de marzo de 2010
Cucarachas
Uno de los avatares más desagradables que lleva acarreada la primavera, incipiente en estos días, es la desaforada fecundidad que presentan algunas especies de insectos.
En mi habitación hay un balcón cuya puerta suelo dejar abierta, y con su correspondiente cortinilla descorrida. Con ello persigo que entre una buena porción de luz solar y que se renueve el aire de mi actual residencia, ya que mi vieja mantiene cerrado a modo de búnker el resto de ventanas del domicilio.
La contrapartida a las ventajas evidentes que ofrecen el aire fresco y la luz solar son las moscas.
No soy especialmente remilgado con los insectos, pero es que es una cuestión de propiedad: no me gusta que en mi habitación, mientras duermo, haya algún otro tipo de actividad vital aparte de la mía, por muy inocua que ésta sea. Es una manía. De tal modo que antes de irme a la piltra, mato con un “jueves” enrollado a cualquiera de estos seres furtivos e incautos que se haya infiltrado de manera clandestina en mi cuarto.
La semana pasada recuerdo un día en que cayeron dos o tres, víctimas de su estólida imprudencia, y cuyos cadáveres dejé descansando en mi parquet, a modo de pequeños trofeos. Como el cazador que cuelga de su pared las cabezotas disecadas (en artificioso rictus de ferocidad) de los bichos que se carga, experimentando con ello una falsa sensación de poder. Falsa porque en el fondo sabe que jugaba con la ventaja de tener más inteligencia y más armas de fuego que ese pobre oso infeliz. En particular una más. Pero volvamos a la historia:
A la noche siguiente, poco antes de apagar el flexo y poner fin a mis encamadas lecturas, atisbé a lo lejos una oscura figurilla que apenas levantaba un centímetro del suelo. Tenía esos rasgos repulsivos y crujientes que sólo un bichejo en toda la creación es capaz de exhibir. Era una cucaracha. Evidentemente pereció en cuestión de segundos, merced a la resistente suela de mi zapatilla, en la que quedaron adheridos algunos retales de su pringosa desmembración.
Tras la heroica contienda me puse a pensar en qué coño podría ser lo que estuviera buscando mi diminuta intrusa en la habitación. Quizá sus razones eran gastronómicas, y vino atraída por la culinaria perspectiva de unos deliciosos cadáveres de mosca, porque la verdad es que no sé qué hostias comen esos bichos. Supongo que no deben hacerle muchos ascos a nada, no las veo yo muy melindrosas con lo que ingieren.
Pero el caso es que ayer me encontré otra en una de mis nocturnas incursiones al baño, y aquí ya no cabía más exégesis que ésta: hace calor, vivimos en un primero, de un edificio que tiene ya sus años, la escalera hace mil años que no la limpian, los vecinos son unos cerdos (y algunos tienen chuchos con cierta predilección por mancillar con sus heces mi rellano), etc. En definitiva: viven ya por aquí.
A estas alturas de la historia os estaréis preguntando el porqué de tanto regodeo en una anécdota totalmente banal. Pues bien, obedece al deseo de actualizar con algo (lo que sea) cuando realmente no me ha ocurrido nada digno de mención. Os recuerdo que sigo convaleciente, y si no vivo cosas, no tengo cosas que contar. Mi vida es un coñazo bastante triste últimamente.
…¿Os he dicho ya que el tema 52 es asequible?
En mi habitación hay un balcón cuya puerta suelo dejar abierta, y con su correspondiente cortinilla descorrida. Con ello persigo que entre una buena porción de luz solar y que se renueve el aire de mi actual residencia, ya que mi vieja mantiene cerrado a modo de búnker el resto de ventanas del domicilio.
La contrapartida a las ventajas evidentes que ofrecen el aire fresco y la luz solar son las moscas.
No soy especialmente remilgado con los insectos, pero es que es una cuestión de propiedad: no me gusta que en mi habitación, mientras duermo, haya algún otro tipo de actividad vital aparte de la mía, por muy inocua que ésta sea. Es una manía. De tal modo que antes de irme a la piltra, mato con un “jueves” enrollado a cualquiera de estos seres furtivos e incautos que se haya infiltrado de manera clandestina en mi cuarto.
La semana pasada recuerdo un día en que cayeron dos o tres, víctimas de su estólida imprudencia, y cuyos cadáveres dejé descansando en mi parquet, a modo de pequeños trofeos. Como el cazador que cuelga de su pared las cabezotas disecadas (en artificioso rictus de ferocidad) de los bichos que se carga, experimentando con ello una falsa sensación de poder. Falsa porque en el fondo sabe que jugaba con la ventaja de tener más inteligencia y más armas de fuego que ese pobre oso infeliz. En particular una más. Pero volvamos a la historia:
A la noche siguiente, poco antes de apagar el flexo y poner fin a mis encamadas lecturas, atisbé a lo lejos una oscura figurilla que apenas levantaba un centímetro del suelo. Tenía esos rasgos repulsivos y crujientes que sólo un bichejo en toda la creación es capaz de exhibir. Era una cucaracha. Evidentemente pereció en cuestión de segundos, merced a la resistente suela de mi zapatilla, en la que quedaron adheridos algunos retales de su pringosa desmembración.
Tras la heroica contienda me puse a pensar en qué coño podría ser lo que estuviera buscando mi diminuta intrusa en la habitación. Quizá sus razones eran gastronómicas, y vino atraída por la culinaria perspectiva de unos deliciosos cadáveres de mosca, porque la verdad es que no sé qué hostias comen esos bichos. Supongo que no deben hacerle muchos ascos a nada, no las veo yo muy melindrosas con lo que ingieren.
Pero el caso es que ayer me encontré otra en una de mis nocturnas incursiones al baño, y aquí ya no cabía más exégesis que ésta: hace calor, vivimos en un primero, de un edificio que tiene ya sus años, la escalera hace mil años que no la limpian, los vecinos son unos cerdos (y algunos tienen chuchos con cierta predilección por mancillar con sus heces mi rellano), etc. En definitiva: viven ya por aquí.
A estas alturas de la historia os estaréis preguntando el porqué de tanto regodeo en una anécdota totalmente banal. Pues bien, obedece al deseo de actualizar con algo (lo que sea) cuando realmente no me ha ocurrido nada digno de mención. Os recuerdo que sigo convaleciente, y si no vivo cosas, no tengo cosas que contar. Mi vida es un coñazo bastante triste últimamente.
…¿Os he dicho ya que el tema 52 es asequible?
miércoles, 10 de marzo de 2010
Me cago en mi vida.
Como dice la canción esa del Makinavaja: ...la esperanza es esa puta que va, que va vestida de verde, ayayay...
Esta mañana he acudido a ver traumatólogo, a la hora convenida en la cita que, quince días atrás, me habían dado tras la primera visita a urgencias. Cuando me han llamado para entrar a la consulta (con cerca de una hora de retraso), el payo dostol me ha preguntado más o menos lo mismo que el de la vez anterior. Me ha quitado la escayola, me ha toqueteado la rodilla un par de minutos, y ha sustituido el vendaje anterior por un nuevo vendaje (intercambiable por una rodillera con refuerzo lateral). Fin. Me ha dicho que puedo tener jodido el menisco, que ni se me ocurra andar sin muletas, y que me haga una resonancia magnética y que vuelva. Ale, pa’ tu casa chaval.
-Acho, pero que puedo andar –le espeto.
-Nasti de plasti –contesta displicente-, no vaya a ser que la liemos si te apoyas, porque lo que es yo, no tengo ni idea de lo que tienes. Y ni me importa ni soy capaz de curarlo. Nací subnormal.
(La conversación puede que no transcurriese en esos términos exactos, pero es una síntesis bastante cercana del mensaje general)
Lo divertido es que la cita para hacerme la puta resonancia me la han dado para el lunes 22 del presente mes, y la nueva visita al traumatólogo me la han dado para, atención, el 21 de abril (¡¡El 21 de abril!!), porque por lo visto tardan 20 días en llegar los resultados. Así que ya el 21 de abril me dirán qué coño es lo que tengo y cómo cojones me lo piensan curar. O eso espero. Por lo pronto me voy a inflar a muletas.
Y digo yo, y vamos a ver una cosa, ¿Es que estamos en Zambia o qué cojones pasa? Ayer juraría que me acosté en Europa, pero por lo visto hoy me he despertado en Zambia. Dar palos de ciego también lo sé hacer yo sin estudiar medicina 7 años.
Te lesionas, vas al puto médico, te hace las pruebas pertinentes, te da un diagnóstico y un procedimiento para recuperarte. Fin. Así deberían ser las cosas, no estar 15 días sobándome la rodilla como en el siglo trece. Y que si ligamentos, que si menisco, que si mierdas… País de moros, coño. Y claro lo más fácil es curarnos en salud, que las demandas están a la orden del día. Estate un par de meses tranquilico y luego ya veremos a ver qué pasa.
En fin, que las cosas funcionen como el culo en este país ni es una novedad ni es culpa de ningún médico en particular, pero cuando es la rodilla de uno, pues toca los huevos cantidubi.
Un besito mis deambulantes lectores.
Esta mañana he acudido a ver traumatólogo, a la hora convenida en la cita que, quince días atrás, me habían dado tras la primera visita a urgencias. Cuando me han llamado para entrar a la consulta (con cerca de una hora de retraso), el payo dostol me ha preguntado más o menos lo mismo que el de la vez anterior. Me ha quitado la escayola, me ha toqueteado la rodilla un par de minutos, y ha sustituido el vendaje anterior por un nuevo vendaje (intercambiable por una rodillera con refuerzo lateral). Fin. Me ha dicho que puedo tener jodido el menisco, que ni se me ocurra andar sin muletas, y que me haga una resonancia magnética y que vuelva. Ale, pa’ tu casa chaval.
-Acho, pero que puedo andar –le espeto.
-Nasti de plasti –contesta displicente-, no vaya a ser que la liemos si te apoyas, porque lo que es yo, no tengo ni idea de lo que tienes. Y ni me importa ni soy capaz de curarlo. Nací subnormal.
(La conversación puede que no transcurriese en esos términos exactos, pero es una síntesis bastante cercana del mensaje general)
Lo divertido es que la cita para hacerme la puta resonancia me la han dado para el lunes 22 del presente mes, y la nueva visita al traumatólogo me la han dado para, atención, el 21 de abril (¡¡El 21 de abril!!), porque por lo visto tardan 20 días en llegar los resultados. Así que ya el 21 de abril me dirán qué coño es lo que tengo y cómo cojones me lo piensan curar. O eso espero. Por lo pronto me voy a inflar a muletas.
Y digo yo, y vamos a ver una cosa, ¿Es que estamos en Zambia o qué cojones pasa? Ayer juraría que me acosté en Europa, pero por lo visto hoy me he despertado en Zambia. Dar palos de ciego también lo sé hacer yo sin estudiar medicina 7 años.
Te lesionas, vas al puto médico, te hace las pruebas pertinentes, te da un diagnóstico y un procedimiento para recuperarte. Fin. Así deberían ser las cosas, no estar 15 días sobándome la rodilla como en el siglo trece. Y que si ligamentos, que si menisco, que si mierdas… País de moros, coño. Y claro lo más fácil es curarnos en salud, que las demandas están a la orden del día. Estate un par de meses tranquilico y luego ya veremos a ver qué pasa.
En fin, que las cosas funcionen como el culo en este país ni es una novedad ni es culpa de ningún médico en particular, pero cuando es la rodilla de uno, pues toca los huevos cantidubi.
Un besito mis deambulantes lectores.
jueves, 25 de febrero de 2010
La sobrecogedora historia de una rodilla que bailaba.
Hasta hace un par de horas tenía planes. Mis planes consistían en currar como cada año, del 3 al 7 de marzo, en la vuelta ciclista a Murcia, sacarme unos euros y comprarme un guitarra medio seria. También tenía planeado ensayar dos o tres veces por semana y preparar el concierto de Molina, previsto para el día 12. Planeaba juntarme con Frutos (como esta mañana) para sacarnos unos temas y presentarnos al creajoven de este año haciendo heavy como antaño, como Abismo. Planeaba ir este viernes a la academia y al salir chisparme con la peña, el sábado quizás darle al Cañi su cerveza inglesa, y a la Sole su piedra. Planeaba incluso hacer algo más de deporte entre semana, y divertirme en general… estudiar, sí, pero también divertirme maldita sea. Todo esto era lo que yo planeaba.
El deporte no trae nada bueno, niños, si no que se lo digan a Antonio Puerta.
Imaginaos la escena: partido de fútbol, parte baja de mi pierna derecha, desde la rodilla hasta la planta, estática, fija y en su sitio. Clavada en el suelo. Haciendo de eje sobre el cual giraba mi cuerpo entero como una peonza…
…No sé cuán elocuente y gráfica puede estar resultando mi prosa pero… ¿Podéis visualizar el resultado?
Si conseguís haceros una imagen mental del cuadro, rápidamente apreciaréis que tal movimiento es letal para una rodilla humana normal, e implica un movimiento horizontal y lateral de una articulación que originalmente ha sido diseñada para moverse sólo en vertical. En resumidas cuentas, y echando mano de las onomatopeyas: Crickcrackcrick, cataplás, ¡AAAAAAAGGHHH!
A partir de este punto, la siguiente escena de la historia viene cargada de un gran cariz de patetismo. No en vano, los alaridos de dolor y los sollozos entre los que me retorcía en el suelo así lo certifican. Y no es por disculparme, pero es que la lesión, otra cosa no, pero lo que es doler, duele. Y mucho. Total, que se me aparece el señor, la virgen, un coro de ángeles eunucos cantando, Cristo crucificado, y todos los mendas que a lo largo de la historia ha tenido a bien canonizar nuestra santa madre iglesia. Una movie.
Ahora vamos a efectuar un salto temporal de una hora más o menos. Estoy en el médico, un individuo con, a suponer, amplios conocimientos sobre medicina general. Éste me está contando amablemente, y radiografía en mano, que el hueso está fetén, pero que por lo que le cuento y lo que me toquetea, todo apunta a lesión de ligamentos o de menisco. Uuuufff. Mal rollo. Me manda unos calmantes y tal, y para el traumatólogo, que éste ya me mandará una resonancia magnética y no sé qué hostias más.
Y aquí estoy, sustituyendo ocio y obligaciones por citas médicas, con muletas y con una grave lesión de rodilla. Ya iré poniendo detalles según sepa la lesión exacta y su tiempo de recuperación, pero amigos, todo apunta a que estaréis un tiempo sin verme por la Villa.
¡Levantaos y andad! Vosotros que podéis.
El deporte no trae nada bueno, niños, si no que se lo digan a Antonio Puerta.
Imaginaos la escena: partido de fútbol, parte baja de mi pierna derecha, desde la rodilla hasta la planta, estática, fija y en su sitio. Clavada en el suelo. Haciendo de eje sobre el cual giraba mi cuerpo entero como una peonza…
…No sé cuán elocuente y gráfica puede estar resultando mi prosa pero… ¿Podéis visualizar el resultado?
Si conseguís haceros una imagen mental del cuadro, rápidamente apreciaréis que tal movimiento es letal para una rodilla humana normal, e implica un movimiento horizontal y lateral de una articulación que originalmente ha sido diseñada para moverse sólo en vertical. En resumidas cuentas, y echando mano de las onomatopeyas: Crickcrackcrick, cataplás, ¡AAAAAAAGGHHH!
A partir de este punto, la siguiente escena de la historia viene cargada de un gran cariz de patetismo. No en vano, los alaridos de dolor y los sollozos entre los que me retorcía en el suelo así lo certifican. Y no es por disculparme, pero es que la lesión, otra cosa no, pero lo que es doler, duele. Y mucho. Total, que se me aparece el señor, la virgen, un coro de ángeles eunucos cantando, Cristo crucificado, y todos los mendas que a lo largo de la historia ha tenido a bien canonizar nuestra santa madre iglesia. Una movie.
Ahora vamos a efectuar un salto temporal de una hora más o menos. Estoy en el médico, un individuo con, a suponer, amplios conocimientos sobre medicina general. Éste me está contando amablemente, y radiografía en mano, que el hueso está fetén, pero que por lo que le cuento y lo que me toquetea, todo apunta a lesión de ligamentos o de menisco. Uuuufff. Mal rollo. Me manda unos calmantes y tal, y para el traumatólogo, que éste ya me mandará una resonancia magnética y no sé qué hostias más.
Y aquí estoy, sustituyendo ocio y obligaciones por citas médicas, con muletas y con una grave lesión de rodilla. Ya iré poniendo detalles según sepa la lesión exacta y su tiempo de recuperación, pero amigos, todo apunta a que estaréis un tiempo sin verme por la Villa.
¡Levantaos y andad! Vosotros que podéis.
viernes, 12 de febrero de 2010
En plan cosmopolita
Bueno señores, me las piro. Voy a congelarme las pelotas unos días a Manchester. Ya tengo los billetes de avión y he cambiado los lauris por la estúpida moneda de allí, así que, salvo catástrofe, el martes por la noche pillaré un vuelo hasta Albión y me quedaré allí hasta el lunes siguiente. A ver si están tratando bien a mi Teo los súbditos de su majestad la reina.
Digo que me voy a helar las pelotas porque según las previsiones meteorológicas el día que más calor va hacer van a ser 4 grados sobre cero, osea que imaginaos... Se prevee nieve y todo.
En otro orden de cosas, La banda ya tiene previstos otro par de bolos para marzo. Os iré informando.
Bueno, ya no tengo mucho más que decir, pero para que no se me quede tan sosaina el post os pongo un vídeo con el que casi me cago de risa el otro día:
Besitos!
Digo que me voy a helar las pelotas porque según las previsiones meteorológicas el día que más calor va hacer van a ser 4 grados sobre cero, osea que imaginaos... Se prevee nieve y todo.
En otro orden de cosas, La banda ya tiene previstos otro par de bolos para marzo. Os iré informando.
Bueno, ya no tengo mucho más que decir, pero para que no se me quede tan sosaina el post os pongo un vídeo con el que casi me cago de risa el otro día:
Besitos!
martes, 9 de febrero de 2010
Despierta
Despierta de tu gélido letargo
Con súbita explosión de luz valiente
Y álzate ante el odio de la gente
Y grítales: no hay crimen sin embargo.
Olvida que el camino fue tan largo
Por sendas donde repta la serpiente,
Recuerda a los que siembran en tu frente
La cólera de un tiempo tan amargo.
Levanta y corta el cuello de esas hienas,
Lucha, que tu espada está sedienta
De sangre del que espera su castigo.
Fúndete en el trueno y la tormenta,
Que estrellas luminosas y serenas
Te aguardan tras vencer a tu enemigo.
Con súbita explosión de luz valiente
Y álzate ante el odio de la gente
Y grítales: no hay crimen sin embargo.
Olvida que el camino fue tan largo
Por sendas donde repta la serpiente,
Recuerda a los que siembran en tu frente
La cólera de un tiempo tan amargo.
Levanta y corta el cuello de esas hienas,
Lucha, que tu espada está sedienta
De sangre del que espera su castigo.
Fúndete en el trueno y la tormenta,
Que estrellas luminosas y serenas
Te aguardan tras vencer a tu enemigo.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Virus
Virus parásito y letal,
Lacra de materia inestable,
De criaturas infectadas,
Que amamanta tu placenta enferma
Con su savia negra,
Latiendo.
Larva que se arrastra por el flujo,
Y avanza en cada entraña,
Que se dilata y se retuerce
Con el hedor a azufre.
Rémora de carne muerta,
Macilenta,
Vulnerada,
De labios que saben a bilis y a veneno.
De recíproca saliva que se bebe,
Evocando vinagre,
Tras la última exhalación
De aire putrefacto.
Lacra de materia inestable,
De criaturas infectadas,
Que amamanta tu placenta enferma
Con su savia negra,
Latiendo.
Larva que se arrastra por el flujo,
Y avanza en cada entraña,
Que se dilata y se retuerce
Con el hedor a azufre.
Rémora de carne muerta,
Macilenta,
Vulnerada,
De labios que saben a bilis y a veneno.
De recíproca saliva que se bebe,
Evocando vinagre,
Tras la última exhalación
De aire putrefacto.
martes, 26 de enero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Otro añejo
Bueno, pues ya está. Otro año más, y por el culo me la hincan y todo eso. Buenos regalos y muchas risas el viernes, un concierto entretenidillo el sábado... Sólo me queda añadir un sentido GRACIAS a todos los que se acordaron de esa fecha, y un sonoro QUE OS JODAN a los que no.
Ahora ya me toca tranquilidad y tediosa rutina opositiva. A tal objeto me he venido unos días a ver a la vieja, aprovechando que no ensayo este martes.
Mola, porque para estudiar hace falta una mente relativamente despejada, y en mi casa, con un tarado fratricida que quiere verme con dos palmos de tierra encima, durmiendo en la habitación contigua, pues como que nain.
En fin parroquia, se me cuiden todos. Para cualquier sugerencia, saludo, pregunta, lisonja, o para cagarse en mis muertos está la mierda esta de comentarios.
Ahora ya me toca tranquilidad y tediosa rutina opositiva. A tal objeto me he venido unos días a ver a la vieja, aprovechando que no ensayo este martes.
Mola, porque para estudiar hace falta una mente relativamente despejada, y en mi casa, con un tarado fratricida que quiere verme con dos palmos de tierra encima, durmiendo en la habitación contigua, pues como que nain.
En fin parroquia, se me cuiden todos. Para cualquier sugerencia, saludo, pregunta, lisonja, o para cagarse en mis muertos está la mierda esta de comentarios.
jueves, 21 de enero de 2010
Si los tontos volaran, en España no volveríamos a ver el sol.
Ayer se me ocurrió poner un rato la tele, y entre zappeos llegué a la CNN +, donde un menda estaba entrevistando al Búnbury. Me digo, coño, el payico ese que le mola al Vicen (desde luego iba vestido igual), y lo dejé un rato a ver que se contaba.
El colega, un botarate con ínfulas de superstar, me estuvo agobiando con memeces unos 10 minutazos (con videoclip y todo) hasta que ya lo último me mató. Afirmaba, no sin cierta altanería, que su disco era un disco de Rock (¡faltaría más!), pero que además era un disco de música de cámara, porque se podría tocar en la habitación de una casa sin molestar a los vecinos (sic).
Yo no sé qué descabellado concepto tendrá este sujeto de lo que es el Rock, pero si para algo está, es precisamente para molestar. Ha de ser ruidoso y transgresor, y si no es así, estarás haciendo otra cosa, pero desde luego Rock no.
Besitos!
PS: A ver lo que tarda el Vicen en saltar.
El colega, un botarate con ínfulas de superstar, me estuvo agobiando con memeces unos 10 minutazos (con videoclip y todo) hasta que ya lo último me mató. Afirmaba, no sin cierta altanería, que su disco era un disco de Rock (¡faltaría más!), pero que además era un disco de música de cámara, porque se podría tocar en la habitación de una casa sin molestar a los vecinos (sic).
Yo no sé qué descabellado concepto tendrá este sujeto de lo que es el Rock, pero si para algo está, es precisamente para molestar. Ha de ser ruidoso y transgresor, y si no es así, estarás haciendo otra cosa, pero desde luego Rock no.
Besitos!
PS: A ver lo que tarda el Vicen en saltar.
martes, 19 de enero de 2010
Un par de cosas
No sé qué hostias pasa con el post de abajo. Tampoco sé si es cosa de mi navegador o si a vosotros os pasa también, pero no me sale eso de "publicado por" y la opción "comentarios". Mierda de blogger... a lo mejor es por el vídeo.
En cualquier caso aprovecho para recordar un par de cosas ya que me he puesto:
Este sábado tocamos en la sala gamma, A palo seko + 5 Duros + Rock'n'Litro. 10 pavos. Además ese mismo día cumplo años, así que sería divertido que estuviesemos todos en el habitual botelleo del viernes.
Besitos nenxs, a ver si ahora sale la mierda esa de comentar. Salud!
Pd: A todo esto, el blog también cumple años este mes. 4 en concreto.
En cualquier caso aprovecho para recordar un par de cosas ya que me he puesto:
Este sábado tocamos en la sala gamma, A palo seko + 5 Duros + Rock'n'Litro. 10 pavos. Además ese mismo día cumplo años, así que sería divertido que estuviesemos todos en el habitual botelleo del viernes.
Besitos nenxs, a ver si ahora sale la mierda esa de comentar. Salud!
Pd: A todo esto, el blog también cumple años este mes. 4 en concreto.
We drank 'till the sunrise...
Cada vez que abro los ojos tengo la sensación de volver a nacer.
Nazco en un sitio en el que no me reconozco existiendo el día antes, como si éste hubiese transcurrido hace cientos de años, y nada de lo acaecido hubiese tenido ninguna trascendencia. Ayer no es más que una vaga sensación difuminada en un maremágnum de imágenes deformes y grotescas. No llega a ser ni recuerdo… más bien una mancha grisácea, emborronando el lienzo mal pintado de mi memoria.
Alguien ha pulsado el reset y nada de lo vivido parece haberse quedado en mi mente como prueba de mi existencia.
Luego están los insectos… No me molesta verlos, sé que no están ahí; lo que de verdad detesto es cuando te corren por la piel.
Las ideas paranoicas ponen constantemente mi cuerpo en sensación de Def Con 1 y la adrenalina se dispara.
…En fin, cuando todo tu universo parece estar yéndose a la mierda y olvidas quien eres, hay algo que prevalece. Algo de lo que me puedo fiar: ¡Orgullo HeavyMetálico!
Pues eso, Black Leather and Glittering Steel. Besitos nenxs!
Nazco en un sitio en el que no me reconozco existiendo el día antes, como si éste hubiese transcurrido hace cientos de años, y nada de lo acaecido hubiese tenido ninguna trascendencia. Ayer no es más que una vaga sensación difuminada en un maremágnum de imágenes deformes y grotescas. No llega a ser ni recuerdo… más bien una mancha grisácea, emborronando el lienzo mal pintado de mi memoria.
Alguien ha pulsado el reset y nada de lo vivido parece haberse quedado en mi mente como prueba de mi existencia.
Luego están los insectos… No me molesta verlos, sé que no están ahí; lo que de verdad detesto es cuando te corren por la piel.
Las ideas paranoicas ponen constantemente mi cuerpo en sensación de Def Con 1 y la adrenalina se dispara.
…En fin, cuando todo tu universo parece estar yéndose a la mierda y olvidas quien eres, hay algo que prevalece. Algo de lo que me puedo fiar: ¡Orgullo HeavyMetálico!
Pues eso, Black Leather and Glittering Steel. Besitos nenxs!
miércoles, 13 de enero de 2010
¡¿Que queeeeeé?!
¿Vosotros moriríais por algo? Es decir… voluntariamente, me refiero.
No sé si conocéis esa frase que dice que aquel que está dispuesto a morir o matar por una idea es porque no la tiene muy clara del todo. No creo que haya ninguna que merezca la pena, eh …Es más, no creo que haya nada que la merezca.
Luego está la idea romántica de morir por amor (o al menos arriesgar la vida). Amor a una dama, a la patria, a un ideal, a Dios… Tampoco me parece que tenga mucho sentido. En fin, si te sale el invento, bien, pero si no, lo que pierdes es la vida. O sea, te mueres… yo es que ni lo intentaba, vamos.
También es verdad que no es que yo lleve una vida como para ponerme a bailar jotas, y la Muerte tarde o temprano nos visitará a todos, pero es que sospecho que será doloroso, y no tengo ningún interés en precipitar tan luctuoso suceso.
La valentía no suele ser muy amiga de la sensatez, eso creo que está más o menos claro. Al menos en un sentido romántico.
Lo que verdaderamente me desconcierta del asunto es que a todos nos emocionen este tipo de conductas tan poco inteligentes cuando las leemos, las vemos en el cine, o nos las ponen en una canción. Para entendernos: Braveheart es un héroe muy digno de admiración, y en cambio Rincewind es un advenedizo sin pelotas.
Es que además a mí también me emocionan este tipo de romanticismos dignos de la más valerosa cabeza de chorlito. A todos nos molan y los vemos como un ejemplo positivo. Supongo que ninguno de nosotros los protagonizaríamos jamás, sobre todo por no acabar tan muertos como los héroes que ya conocemos… pero el caso es que nos molan.
No quiero terminar el post sin poner una frase de una novela de Terry Pratchett, que además sirve de contrapunto a todo lo anterior: Ciertamente los cementerios están llenos de gente que fue más valiente que sensata. ...pero la cosa es que tarde o temprano acaban estando llenos de todo el mundo.
A mí sigue sin convencerme. Buenas noches.
No sé si conocéis esa frase que dice que aquel que está dispuesto a morir o matar por una idea es porque no la tiene muy clara del todo. No creo que haya ninguna que merezca la pena, eh …Es más, no creo que haya nada que la merezca.
Luego está la idea romántica de morir por amor (o al menos arriesgar la vida). Amor a una dama, a la patria, a un ideal, a Dios… Tampoco me parece que tenga mucho sentido. En fin, si te sale el invento, bien, pero si no, lo que pierdes es la vida. O sea, te mueres… yo es que ni lo intentaba, vamos.
También es verdad que no es que yo lleve una vida como para ponerme a bailar jotas, y la Muerte tarde o temprano nos visitará a todos, pero es que sospecho que será doloroso, y no tengo ningún interés en precipitar tan luctuoso suceso.
La valentía no suele ser muy amiga de la sensatez, eso creo que está más o menos claro. Al menos en un sentido romántico.
Lo que verdaderamente me desconcierta del asunto es que a todos nos emocionen este tipo de conductas tan poco inteligentes cuando las leemos, las vemos en el cine, o nos las ponen en una canción. Para entendernos: Braveheart es un héroe muy digno de admiración, y en cambio Rincewind es un advenedizo sin pelotas.
Es que además a mí también me emocionan este tipo de romanticismos dignos de la más valerosa cabeza de chorlito. A todos nos molan y los vemos como un ejemplo positivo. Supongo que ninguno de nosotros los protagonizaríamos jamás, sobre todo por no acabar tan muertos como los héroes que ya conocemos… pero el caso es que nos molan.
No quiero terminar el post sin poner una frase de una novela de Terry Pratchett, que además sirve de contrapunto a todo lo anterior: Ciertamente los cementerios están llenos de gente que fue más valiente que sensata. ...pero la cosa es que tarde o temprano acaban estando llenos de todo el mundo.
A mí sigue sin convencerme. Buenas noches.
sábado, 9 de enero de 2010
El teatro de marionetas
Hace poco recordaba un examen de septiembre (creo que estaba en cuarto) al que nos presentamos unos 6 ó 7, básicamente los que habíamos suspendido en junio. Hice un examen bastante pobre, pero al entregárselo a la profesora la miré y le dije: tengo un cinco. A los pocos días todos habían suspendido salvo yo, que obtuve mi cinco.
Es posible que olvidara mi frase, pero se le quedase la idea latente de que ese texto merecía un cinco, y a la hora de corregir creyó que ponía esa nota sin ningún tipo de influencia exterior, que lo hacía porque estaba convencida.
El caso es que dominar las mentes es un asunto que me intriga. Creo que es posible conseguir que otros asuman como suyos tus propios objetivos, e imbuir patrones de conducta de manera sutil. De ese modo, uno podría terminar disponiendo de un ejército de títeres que bailaran bajo su voluntad, y lo que es mejor: nadie se rebelaría contra ello, dado que todos pensarían que actuaban según sus propios deseos; a nadie le gusta reconocer que es un imbécil manipulable y manipulado.
El mundo es un gran guiñol, y yo prefiero ser de los que están arriba moviendo los hilos, así que he decidido aprender a dominar bien la técnica.
Es posible que olvidara mi frase, pero se le quedase la idea latente de que ese texto merecía un cinco, y a la hora de corregir creyó que ponía esa nota sin ningún tipo de influencia exterior, que lo hacía porque estaba convencida.
El caso es que dominar las mentes es un asunto que me intriga. Creo que es posible conseguir que otros asuman como suyos tus propios objetivos, e imbuir patrones de conducta de manera sutil. De ese modo, uno podría terminar disponiendo de un ejército de títeres que bailaran bajo su voluntad, y lo que es mejor: nadie se rebelaría contra ello, dado que todos pensarían que actuaban según sus propios deseos; a nadie le gusta reconocer que es un imbécil manipulable y manipulado.
El mundo es un gran guiñol, y yo prefiero ser de los que están arriba moviendo los hilos, así que he decidido aprender a dominar bien la técnica.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Ahí te quedas, 2009
Los cambios de año son siempre periodos convulsos, la gente anda como más nerviosa que de costumbre, y suceden cambios rápidos y bruscos.
A veces me da por recordar mis años de instituto y los recuerdo como tiempos relativamente felices. No tendría por qué, ya que en realidad tenía poco más o menos los mismos problemas y turbaciones que tengo ahora, pero por aquel entonces aún se me intuía cierto atisbo de esperanza en la mirada. La cosa no pinta nada bien, pero oye, tengo dieciséis, seguro que luego todo mejora. Infeliz...
La cosa es que entonces no me imaginaba a mí tal como soy ahora, sobre todo no me imaginaba con el tipo de pensamientos que tengo ahora. Estaba todo por vivir, mi juventud iba a ser la hostia. Y luego resulta que va pasando sin pena ni gloria y que estos años ya no vuelven.
En mi caso, el tópico de "cualquier tiempo pasado fue mejor" se cumple a la perfección, cada año es siempre peor que el anterior. Pero eso no es más que estadística de mierda, no hay ninguna razón para pensar que el 2010 vaya a serlo también, así que voy a intentar tomarlo con moderado optimismo:
2009, en lo que a mí respecta, puedes arder en el infierno de los años. No vuelvas más.
Y a vosotros, los que asomáis la jeta por aquí, os deseo que el 2010 os traiga éxito en lo profesional (o paro con paga, que mola más), amor en lo sentimental, y salud en lo... bueno, en lo tocante a la salud. Y si no tenéis nada de esto, por lo menos que tengáis drogas cerca para aguantar la amargura del vivir.
Un abrazo y feliz 2010.
A veces me da por recordar mis años de instituto y los recuerdo como tiempos relativamente felices. No tendría por qué, ya que en realidad tenía poco más o menos los mismos problemas y turbaciones que tengo ahora, pero por aquel entonces aún se me intuía cierto atisbo de esperanza en la mirada. La cosa no pinta nada bien, pero oye, tengo dieciséis, seguro que luego todo mejora. Infeliz...
La cosa es que entonces no me imaginaba a mí tal como soy ahora, sobre todo no me imaginaba con el tipo de pensamientos que tengo ahora. Estaba todo por vivir, mi juventud iba a ser la hostia. Y luego resulta que va pasando sin pena ni gloria y que estos años ya no vuelven.
En mi caso, el tópico de "cualquier tiempo pasado fue mejor" se cumple a la perfección, cada año es siempre peor que el anterior. Pero eso no es más que estadística de mierda, no hay ninguna razón para pensar que el 2010 vaya a serlo también, así que voy a intentar tomarlo con moderado optimismo:
2009, en lo que a mí respecta, puedes arder en el infierno de los años. No vuelvas más.
Y a vosotros, los que asomáis la jeta por aquí, os deseo que el 2010 os traiga éxito en lo profesional (o paro con paga, que mola más), amor en lo sentimental, y salud en lo... bueno, en lo tocante a la salud. Y si no tenéis nada de esto, por lo menos que tengáis drogas cerca para aguantar la amargura del vivir.
Un abrazo y feliz 2010.
martes, 29 de diciembre de 2009
Ayer envejecí
Ayer envejecí.
Con una vejez lúcida y tensa,
Auspicio de sí misma.
Tal vez porque no pude
Entrar, accionar
Los resortes precisos,
Y provocar la eléctrica descarga…
No,
Sólo sé fingir con las palabras,
Tras cuya estela de humo escondo
Tu eterna hemorragia.
No,
Nada de esto sucede más que en mí
Mientras los hombres sin rostro ocupan mi trono,
Y lo lascivo me hiere.
Ayer envejecí triste,
Con la piedad de lágrimas negras,
De mentiras sin boca.
Ayer envejecí en el dolor de las quimeras.
Con una vejez lúcida y tensa,
Auspicio de sí misma.
Tal vez porque no pude
Entrar, accionar
Los resortes precisos,
Y provocar la eléctrica descarga…
No,
Sólo sé fingir con las palabras,
Tras cuya estela de humo escondo
Tu eterna hemorragia.
No,
Nada de esto sucede más que en mí
Mientras los hombres sin rostro ocupan mi trono,
Y lo lascivo me hiere.
Ayer envejecí triste,
Con la piedad de lágrimas negras,
De mentiras sin boca.
Ayer envejecí en el dolor de las quimeras.
lunes, 21 de diciembre de 2009
Mercurio negativo
Alrededor de sus núcleos, los electrones describen su órbita cada vez más lentamente, frenando mi transpiración, helando mi alma.
Me gusta el frío. La envolvente quietud que genera me hace sentir seguro y tranquilo, y su halo protector me congela por dentro y me insensibiliza ante el intermitente aguijón de la existencia. Como una especie de anestesia térmica.
Cuando respiro, noto el aire gélido en los pulmones, me recuerda que estoy vivo.
Es una lástima que aquí no nieve nunca. Me gustaría asomarme al balcón y contemplar un paisaje blanco, puro, cristalino… como el polvo de diamantes del caballero del cisne, con carámbanos colgando de los tejados y todo eso.
Pero resulta que cada vez el invierno tarda más en llegar y es más breve, el calor se muestra siempre reticente a abandonar nuestra tierra. Maldito sea.
Ojalá estemos todo el año así.
Me gusta el frío. La envolvente quietud que genera me hace sentir seguro y tranquilo, y su halo protector me congela por dentro y me insensibiliza ante el intermitente aguijón de la existencia. Como una especie de anestesia térmica.
Cuando respiro, noto el aire gélido en los pulmones, me recuerda que estoy vivo.
Es una lástima que aquí no nieve nunca. Me gustaría asomarme al balcón y contemplar un paisaje blanco, puro, cristalino… como el polvo de diamantes del caballero del cisne, con carámbanos colgando de los tejados y todo eso.
Pero resulta que cada vez el invierno tarda más en llegar y es más breve, el calor se muestra siempre reticente a abandonar nuestra tierra. Maldito sea.
Ojalá estemos todo el año así.
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