Diez, nueve, ocho…
Deprisa.
Está a punto de estallar.
La necedad del hastío indeleble,
Bajo la piel,
Consume los segundos de tu infancia.
Siete, seis, cinco…
Tienes que darte prisa.
La marabunta de cadáveres
Empuja.
Eres la pieza que nos falta
En el rompecabezas macabro
De la vida
¡Corre!
Cuatro, tres, dos…
El tiempo arrastra inexorable
Hacia la perpetua negación
Del yo.
El espejo ya no te devuelve
¡Reniega!
Uno…
La muerte del asceta
El nacimiento del anti-hombre.
martes, 19 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Mirad, yo no sé si esto ya es cachondeo...
¿Os habéis coscao de esta noticia?
La Trini y las señoritas Aído y Corredor como artistas invitadas diciendo disparates. El trío antimachista en toda su salsa. En otros medios he leído alguna cosa más (la Sinde también ha dicho algo), y en la Ser y en El País se pueden escuchar las declaraciones del señor Guerra. He puesto esa de enlace porque me parecía más completa para leerla.
El caso es que esas tipas deberían estar besándole los pies al señor Guerra, que es una leyenda viva de su partido y de la historia de España, no vilipendiándolo públicamente, porque además no tienen razón:
Según la Rae. Señorita:
Por cierto, y cambiando de tema. Rock'n'Litro estará mañana día 8 en Bullas en el Bullrock junto a... bueno, a los grupos que pone ahí. Y el domingo día 10 en el auditorio de Alhabama, donde tiene su domicilio el señor Yhan. No digo na.
Besitos!
PD: Cuánto enlace, ¿no?
La Trini y las señoritas Aído y Corredor como artistas invitadas diciendo disparates. El trío antimachista en toda su salsa. En otros medios he leído alguna cosa más (la Sinde también ha dicho algo), y en la Ser y en El País se pueden escuchar las declaraciones del señor Guerra. He puesto esa de enlace porque me parecía más completa para leerla.
El caso es que esas tipas deberían estar besándole los pies al señor Guerra, que es una leyenda viva de su partido y de la historia de España, no vilipendiándolo públicamente, porque además no tienen razón:
Según la Rae. Señorita:
- Término de cortesía que se aplica a la mujer soltera.
- Tratamiento de cortesía que se da a maestras de escuela, profesoras, o también a otras muchas mujeres que desempeñan algún servicio, como secretarias, empleadas de la administración o del comercio, etc.
Por cierto, y cambiando de tema. Rock'n'Litro estará mañana día 8 en Bullas en el Bullrock junto a... bueno, a los grupos que pone ahí. Y el domingo día 10 en el auditorio de Alhabama, donde tiene su domicilio el señor Yhan. No digo na.
Besitos!
PD: Cuánto enlace, ¿no?
jueves, 23 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Septiembre
Es ese mes en el que empieza el año.
Aún me perdura la mentalidad escolar.
Las ratas más afortunadas regresan a Alcantarilla por estas fechas. Retoman sus insulsas vidas después de solazarse en sus días de asueto estival en alguna playa. Regresan con un elevado nivel de melanina cutánea (que durará tan poco como el mes que se han estado rebozando como croquetas), y acosados por un clima que tiene pocos visos de mostrarse indulgente a corto plazo.
No me encuentro entre ellas, no he salido mucho de aquí.
Desde la última vez que actualicé no me ha ocurrido nada que no sepáis ya: me han operado, y por consiguiente tengo la pierna dolorida, con un constante hormigueo y flaca (mi rodilla en cambio parece una jugosa sandía), voy a diario al fisio para que solucione el estropicio… ¿Qué más?... Ah, he estado en Navarra tocando (y poniéndome bien. Me quedaría en el norte para siempre, ya sabéis), ensayando con mis grupejos, y… Bueno, mi solaz puede resumirse en embriaguez y lectura (más de la segunda que de la primera, muy a mi pesar), a cuyo ejercicio me dedico con fruición últimamente.
Tal vez por ello, en las últimas semanas, me ronda la cabeza la idea de escribir. No escribir aquí, sino algo serio, en plan novela, pero estoy bastante atascado mentalmente; no se me ocurre una buena trama que desarrollar.
Como pérdida de tiempo sería una posibilidad a tener en cuenta, dado que mis perspectivas de obtener curro son las mismas que las de un mono ciego con incontinencia. Quizás no tanto por como están las cosas (y no tener vehículo) como por mi estado de salud pierneril. O sí, no sé. El caso es que está la cosa chunga, y es una jodienda porque los incisivos colmillos de la pobreza me están dejando sin vida social. O con una muy rastrera y vergonzosa, y no es plan. Porque ya uno se deprime y no tiene ganas ni de salir, ¿a dónde voy sin un miserable euro? te dices. Un asco. Es triste descubrir que eso de “tanto tienes, tanto vales” es un tópico bastante preciso.
En fin, sé que me está quedando un post muy llorón, pero es que me estaba acordando de que el día de año nuevo escribí que no tenía por qué ser peor el 2010 que el 2009, que eso de que “todo es siempre peor que lo de antes” no es más que estadística…
…¡Y mis huevos estadística! Menuda pedazo de mierda el 2010, entre oposiciones, la lesión, la acuciante necesidad monetaria… Por eso voy a confiar en que los años empiezan en septiembre, e infeliz de mí, voy a armarme con la exigua esperanza que mi sentido común aún me deje albergar, antes de comprar gasolina y salir a la calle mayor diciendo: convecinos, soplad y pedid un deseo.
Cualquier día puede ser bueno para dar trabajo a los bomberos.
Besitos!
Aún me perdura la mentalidad escolar.
Las ratas más afortunadas regresan a Alcantarilla por estas fechas. Retoman sus insulsas vidas después de solazarse en sus días de asueto estival en alguna playa. Regresan con un elevado nivel de melanina cutánea (que durará tan poco como el mes que se han estado rebozando como croquetas), y acosados por un clima que tiene pocos visos de mostrarse indulgente a corto plazo.
No me encuentro entre ellas, no he salido mucho de aquí.
Desde la última vez que actualicé no me ha ocurrido nada que no sepáis ya: me han operado, y por consiguiente tengo la pierna dolorida, con un constante hormigueo y flaca (mi rodilla en cambio parece una jugosa sandía), voy a diario al fisio para que solucione el estropicio… ¿Qué más?... Ah, he estado en Navarra tocando (y poniéndome bien. Me quedaría en el norte para siempre, ya sabéis), ensayando con mis grupejos, y… Bueno, mi solaz puede resumirse en embriaguez y lectura (más de la segunda que de la primera, muy a mi pesar), a cuyo ejercicio me dedico con fruición últimamente.
Tal vez por ello, en las últimas semanas, me ronda la cabeza la idea de escribir. No escribir aquí, sino algo serio, en plan novela, pero estoy bastante atascado mentalmente; no se me ocurre una buena trama que desarrollar.
Como pérdida de tiempo sería una posibilidad a tener en cuenta, dado que mis perspectivas de obtener curro son las mismas que las de un mono ciego con incontinencia. Quizás no tanto por como están las cosas (y no tener vehículo) como por mi estado de salud pierneril. O sí, no sé. El caso es que está la cosa chunga, y es una jodienda porque los incisivos colmillos de la pobreza me están dejando sin vida social. O con una muy rastrera y vergonzosa, y no es plan. Porque ya uno se deprime y no tiene ganas ni de salir, ¿a dónde voy sin un miserable euro? te dices. Un asco. Es triste descubrir que eso de “tanto tienes, tanto vales” es un tópico bastante preciso.
En fin, sé que me está quedando un post muy llorón, pero es que me estaba acordando de que el día de año nuevo escribí que no tenía por qué ser peor el 2010 que el 2009, que eso de que “todo es siempre peor que lo de antes” no es más que estadística…
…¡Y mis huevos estadística! Menuda pedazo de mierda el 2010, entre oposiciones, la lesión, la acuciante necesidad monetaria… Por eso voy a confiar en que los años empiezan en septiembre, e infeliz de mí, voy a armarme con la exigua esperanza que mi sentido común aún me deje albergar, antes de comprar gasolina y salir a la calle mayor diciendo: convecinos, soplad y pedid un deseo.
Cualquier día puede ser bueno para dar trabajo a los bomberos.
Besitos!
miércoles, 21 de julio de 2010
En la vida, vamos...
Ciertamente el "20 minutos" dista mucho de poder ser tomado como paradigma de la verdad y el rigor periodístico, pero no es menos cierto que esta noticia, que me ha enviado una amiguilla al facebook me ha dejado apapiado. Ya sabéis lo que hay que beber a partir de ahora muchachos, para que veáis que no sólo mata el tabaco.
Besitos!
Besitos!
martes, 20 de julio de 2010
Los decibelios no dan la razón
Algunas personas evidencian una especial querencia hacia la controversia, y por tanto son proclives a la ignominia, cosa que, en una sociedad que ya renunció a lavar con sangre y en buena lid los oprobios en los que intervenía la honra, deviene en un rencor sempiterno que les turba y les impide estar en armonía con ellos mismos.
Los afrentados se envilecen ante la perspectiva de perder posición social respecto de un entorno que no presta tanta atención al argumento en sí como a quien lo esgrime, como las urracas que roban objetos por su brillo en vez de orientar sus latrocinios hacia objetivos más provechosos o espirituales. Pero claro, son animales, no pueden evitar dejarse llevar por lo superficial, por el aspecto de las cosas y no por su verdadero valor.
Con la mayoría de personas pasa un poco igual: se dejan obnubilar por ciertas personalidades.
Todo esto que digo puede resultar peligroso, pues una indignación vehemente no otorga ni un gramo de razón, sólo da la apariencia. Pero parece que no importa tanto qué se diga sino cómo se quede ante terceros; las personas orgullosas necesitamos de una recua de lameojetes que justifiquen nuestra altivez ¿verdad? si no pareceríamos tan imbéciles como en verdad somos, y en nuestro mundo no importa quien seamos sino la imagen que proyectamos de nosotros mismos en los cerebros de la gente.
A estas alturas huelga decir que yo soy una de esas personas con tendencia a la gresca dialéctica, y tú también, por supuesto.
Lo más sensato ante la conducta irreflexiva y el atolondramiento circundante, como casi siempre, es un sano y moderado medaigualismo, pues sólo mostrándonos displicentes nos iluminamos ante el mundo, y sobre todo ante los que son devorados por la tenia de la letal simbiosis que forman Engreimiento e Imbecilidad supina.
Además pudiera ser que tampoco me quedase ninguna alternativa a la vida ascética en breves, porque me operan el miércoles que viene.
Besitos!
Los afrentados se envilecen ante la perspectiva de perder posición social respecto de un entorno que no presta tanta atención al argumento en sí como a quien lo esgrime, como las urracas que roban objetos por su brillo en vez de orientar sus latrocinios hacia objetivos más provechosos o espirituales. Pero claro, son animales, no pueden evitar dejarse llevar por lo superficial, por el aspecto de las cosas y no por su verdadero valor.
Con la mayoría de personas pasa un poco igual: se dejan obnubilar por ciertas personalidades.
Todo esto que digo puede resultar peligroso, pues una indignación vehemente no otorga ni un gramo de razón, sólo da la apariencia. Pero parece que no importa tanto qué se diga sino cómo se quede ante terceros; las personas orgullosas necesitamos de una recua de lameojetes que justifiquen nuestra altivez ¿verdad? si no pareceríamos tan imbéciles como en verdad somos, y en nuestro mundo no importa quien seamos sino la imagen que proyectamos de nosotros mismos en los cerebros de la gente.
A estas alturas huelga decir que yo soy una de esas personas con tendencia a la gresca dialéctica, y tú también, por supuesto.
Lo más sensato ante la conducta irreflexiva y el atolondramiento circundante, como casi siempre, es un sano y moderado medaigualismo, pues sólo mostrándonos displicentes nos iluminamos ante el mundo, y sobre todo ante los que son devorados por la tenia de la letal simbiosis que forman Engreimiento e Imbecilidad supina.
Además pudiera ser que tampoco me quedase ninguna alternativa a la vida ascética en breves, porque me operan el miércoles que viene.
Besitos!
jueves, 15 de julio de 2010
Lejos, qué lejos
Tu vocación veleidosa
Es fin y principio,
Es el orbe que va del cisma al reencuentro,
Del paroxismo a la adicción,
Y luego el desengaño,
Incontenible y lacerante,
Que dilata el transcurrir plúmbeo
De los segundos en verano.
Pinceladas de veneración obsesiva
Sobre el lienzo blanco del tedio,
Que trazan tu figura
Voluptuosa
Sumida en la indiferencia cotidiana
Hacia lo evidente
Huyendo en aras de la fruición etérea del vivir.
Es fin y principio,
Es el orbe que va del cisma al reencuentro,
Del paroxismo a la adicción,
Y luego el desengaño,
Incontenible y lacerante,
Que dilata el transcurrir plúmbeo
De los segundos en verano.
Pinceladas de veneración obsesiva
Sobre el lienzo blanco del tedio,
Que trazan tu figura
Voluptuosa
Sumida en la indiferencia cotidiana
Hacia lo evidente
Huyendo en aras de la fruición etérea del vivir.
lunes, 12 de julio de 2010
En episodios anteriores...
Hoy he vuelto a tener cita con el traumatólogo. Por lo visto el que me ha visto hoy no tiene tan claro que sea cosa del ligamento cruzado anterior, piensa más bien que es cosa del menisco; que las resonancias tampoco son fiables cien por cien, dice, y que hasta que no me haga la artroscopia no se sabe nada. Vamos, que necesita operarme para saber de qué me tiene que operar.
Después de tanto jaleo van a optar por lo más obvio y fiable: "abrir y echar un vistazo". Manda huevos. Y ya me ha dicho el payo que en un par de semanas me llama para operarme (de vete tú a saber qué). A ver si es verdad.
Lo peor es que si es de ligamentos, a la mierda el concierto de Maiden, y veremos a ver lo de ir a Navarra tocar con RnL, que teníamos un par de bolos por allí. Lo mejor: que con un poco de suerte (esa que hace tiempo no me asiste), me libro de los 6 mesezacos de rehabilitación, con unos hierráncanos en la rodilla, que hay que padecer tras tan ardua intervención. Porque como os digo no está a estas alturas nada claro sobre el mal del que adolece mi articulación.
Y eso viene siendo todo de momento en esta película que dura ya demasiados capítulos. Me cago en todo.
Besitos!
Después de tanto jaleo van a optar por lo más obvio y fiable: "abrir y echar un vistazo". Manda huevos. Y ya me ha dicho el payo que en un par de semanas me llama para operarme (de vete tú a saber qué). A ver si es verdad.
Lo peor es que si es de ligamentos, a la mierda el concierto de Maiden, y veremos a ver lo de ir a Navarra tocar con RnL, que teníamos un par de bolos por allí. Lo mejor: que con un poco de suerte (esa que hace tiempo no me asiste), me libro de los 6 mesezacos de rehabilitación, con unos hierráncanos en la rodilla, que hay que padecer tras tan ardua intervención. Porque como os digo no está a estas alturas nada claro sobre el mal del que adolece mi articulación.
Y eso viene siendo todo de momento en esta película que dura ya demasiados capítulos. Me cago en todo.
Besitos!
miércoles, 7 de julio de 2010
¿Y ahora qué?
Este último año he estado más o menos dedicado a preparar oposiciones, cosa que como pérdida de tiempo, nada tiene que envidiar a otras divertidas actividades como cavar en medio del monte por si acaso hay algo enterrado, u oír misa. Pero lo importante es que tenía un objetivo en el horizonte, y en virtud del cual, me permitía a mí mismo ciertas elucubraciones optimistas sobre lo que sería mi vida tras un buen resultado en las mismas. Tanta buena suerte hubiera sido excesiva incluso para mí.
Como sabéis me han metido un polvo serio, y aún conservo ese regusto a fracaso en el cielo de la boca, que me turba ligeramente y que tiene pinta de dejar una huella indeleble en mi mente. Pero las cosas son así y los partidos son once contra once y duran noventa minutos, y siempre gana Alemania. Así que toca buscarse otra manera de perder el tiempo, y he aquí el problema: ¿Qué hago con mi vida?
Por lo pronto me he registrado en infojobs, y os diré, a modo de breve disquisición, que se necesitan siete mil millones de comerciales, pero muy poquitas cosas más. No poseo vehículo, cosa que también supone un gran escollo para entrar al ya más que concurrido mundo laboral, y aparte tengo la rodilla hecha un erial (esperemos que me operen en septiembre con no demasiadas secuelas).
Total, que en síntesis sigo sin un duro, sin objetivo en la vida y sin perspectivas inmediatas de cambio. Y además pasando muchísimo calor, que esa es otra. Cómo odio el verano. Me quita las ganas de vivir. Ni siquiera me apetece ir al pantallote gigante de entrevías a ver el partido de hoy; no me apetece mezclarme entre veintemil tontos en pleno paroxismo chauvinista. Y además me la pela mucho la selección.
De momento, el inexorable transcurrir de mi vida lo invierto en desinhibirme, meditar sobre mi futuro, y leer debajo del chorro de aire acondicionado. Sobre todo esto último (gracias enano por “Un Mundo Feliz”, muy reveladora novela).
¿Alguno tiene alguna sugerencia sobre cómo ganar pasta de manera sencilla este año? …Imagino que no. En fin, un abrazo.
Como sabéis me han metido un polvo serio, y aún conservo ese regusto a fracaso en el cielo de la boca, que me turba ligeramente y que tiene pinta de dejar una huella indeleble en mi mente. Pero las cosas son así y los partidos son once contra once y duran noventa minutos, y siempre gana Alemania. Así que toca buscarse otra manera de perder el tiempo, y he aquí el problema: ¿Qué hago con mi vida?
Por lo pronto me he registrado en infojobs, y os diré, a modo de breve disquisición, que se necesitan siete mil millones de comerciales, pero muy poquitas cosas más. No poseo vehículo, cosa que también supone un gran escollo para entrar al ya más que concurrido mundo laboral, y aparte tengo la rodilla hecha un erial (esperemos que me operen en septiembre con no demasiadas secuelas).
Total, que en síntesis sigo sin un duro, sin objetivo en la vida y sin perspectivas inmediatas de cambio. Y además pasando muchísimo calor, que esa es otra. Cómo odio el verano. Me quita las ganas de vivir. Ni siquiera me apetece ir al pantallote gigante de entrevías a ver el partido de hoy; no me apetece mezclarme entre veintemil tontos en pleno paroxismo chauvinista. Y además me la pela mucho la selección.
De momento, el inexorable transcurrir de mi vida lo invierto en desinhibirme, meditar sobre mi futuro, y leer debajo del chorro de aire acondicionado. Sobre todo esto último (gracias enano por “Un Mundo Feliz”, muy reveladora novela).
¿Alguno tiene alguna sugerencia sobre cómo ganar pasta de manera sencilla este año? …Imagino que no. En fin, un abrazo.
miércoles, 30 de junio de 2010
Muy nueva grabación
Tan artesana como la de mayo del año pasado, pero sonando mejor. Lo nuevo de Rock'n'Litro:
Si os molan, el 24 de julio los podéis escuchar en directo en el Jabalí mientras se embriagan. De nada.
Si os molan, el 24 de julio los podéis escuchar en directo en el Jabalí mientras se embriagan. De nada.
martes, 1 de junio de 2010
Fase 2
Muy buenos días señores. Llevaba tiempo queriendo haber actualizado, con cosas que se han ido ocurriendo para escribir, y tal, y que pendientes quedan; pero es que estoy hasta las cejas con las oposiciones, que me queda na' y voy como el culo. Es la vocación de holgazán, que me impide organizarme mejor y aprovechar el tiempo en serio.
El caso es que como muchos sabéis me he pirado este mes de Alcanta con el objetivo de estar concentrado, como los futbolistas antes de los partidos decisivos. Y eso que sé que a buen seguro será un esfuerzo inútil. Pero fueno, si sale con barba San Antón y si no la Purísima concepción.
Esa fue la primera fase de mi aislamiento, venirme a pasar unos días a casa de mi vieja. Ahora comienza la fase dos: irme al campo a remojarme los huevos en mi piscina, que allí no hay facebook ni nada parecido. Aislamiento total, así que tardaréis un poco en verme la jeta again (y en leerme).
Ahora bien, en cuanto me desentienda de esta pantomima opositiva me pienso embriagar como si no hubiera un mañana. Hasta el coma. Cuento con ustedes. Mientras os dejo (no podía ser de otra forma) con un poco de escándalo:
Se trata de "Sister", uno de los grupos que Blackie Lawless tuvo antes de W.A.S.P. A muchos os sonará el principio, aunque la letra está algo cambiada. El tema mola un pegote.
Besitos todos!
El caso es que como muchos sabéis me he pirado este mes de Alcanta con el objetivo de estar concentrado, como los futbolistas antes de los partidos decisivos. Y eso que sé que a buen seguro será un esfuerzo inútil. Pero fueno, si sale con barba San Antón y si no la Purísima concepción.
Esa fue la primera fase de mi aislamiento, venirme a pasar unos días a casa de mi vieja. Ahora comienza la fase dos: irme al campo a remojarme los huevos en mi piscina, que allí no hay facebook ni nada parecido. Aislamiento total, así que tardaréis un poco en verme la jeta again (y en leerme).
Ahora bien, en cuanto me desentienda de esta pantomima opositiva me pienso embriagar como si no hubiera un mañana. Hasta el coma. Cuento con ustedes. Mientras os dejo (no podía ser de otra forma) con un poco de escándalo:
Se trata de "Sister", uno de los grupos que Blackie Lawless tuvo antes de W.A.S.P. A muchos os sonará el principio, aunque la letra está algo cambiada. El tema mola un pegote.
Besitos todos!
domingo, 16 de mayo de 2010
Requiescat In Pace
Siempre he pensado que los heavys somos una especie de gran familia. Algo más fuerte que la sangre nos une a todos de alguna manera mística. Hay magia.
Nunca he sido una persona particularmente empática con las desgracias ajenas, vosotros lo sabéis. Soy bastante misántropo, y cuando alguien moría siempre pensaba aquello de "más sitio para aparcar". Pero hoy no.
A eso de las 10 de la noche oía el tirurí del messenger. Era Vicen, que decía lo siguiente:
Hermano, hoy estamos de luto. Coge un disco suyo y póntelo.
Os juro que me ha dado un vuelco el corazón. Como a Vicen. Como a todos los que estábamos unidos a él en esa dimensión inefable y maravillosa que es el Heavy Metal. En ese trance, esa catarsis.
No te olvidaremos DIO.
Nunca he sido una persona particularmente empática con las desgracias ajenas, vosotros lo sabéis. Soy bastante misántropo, y cuando alguien moría siempre pensaba aquello de "más sitio para aparcar". Pero hoy no.
A eso de las 10 de la noche oía el tirurí del messenger. Era Vicen, que decía lo siguiente:
Hermano, hoy estamos de luto. Coge un disco suyo y póntelo.
Os juro que me ha dado un vuelco el corazón. Como a Vicen. Como a todos los que estábamos unidos a él en esa dimensión inefable y maravillosa que es el Heavy Metal. En ese trance, esa catarsis.
No te olvidaremos DIO.
viernes, 7 de mayo de 2010
martes, 27 de abril de 2010
El ídolo escarlata. Primer capítulo: La Resistencia.
La escena constaba de cuatro figuras instaladas alrededor de una mesa. Se encontraban en una suerte de almacén, con penumbra de bodegón, entre una neblina tabaquil que apenas les dejaba intuir rasgos faciales. Tampoco les hacía falta porque se conocían todos muy bien.
-… ¡Tiene que ser algo gordo, joder! –Exclamaba uno de ellos- algo que les joda de raíz.
-Milo tiene razón, no sirve de nada atacar la periferia del sistema si Cerebro sigue controlando y seleccionando la información de la gente –dijo una voz femenina.
El resto de miembros de La Resistencia asintieron.
-Además –continuaba-, no podemos permitirnos fallos. Acordaos de la última vez.
-No fue culpa mía, lo acaecido el otro día –dijo un tercer integrante del sórdido contubernio-. Resultó que por un cable partido del detonador, una explosión irrevocable, apenas resultó un estertor.
Este tercer interlocutor era Kresta. Hace años se despertó después de pillar uno de sus habituales ciegos hablando en verso. Lo peor del asunto era que no sabía por qué, y no recordaba nada de la noche anterior. Ni mucho menos qué había consumido. Pero lo cierto es que había aumentado considerablemente su léxico, cosa sorprendente para sus compañeros, dado que jamás habían visto a Kresta abrir un solo libro que no fuera de papel.
El cuarto asistente a la reunión era Inanis, último del grupo en desprenderse del cordón umbilical de su nuca, mecanismo mediante el que Cerebro controlaba los pensamientos de la gente de Crasia, e integrarse al Frente Crasiano de Liberación, más conocido como La Resistencia. En ese momento se encontraba absorto contemplando con cierta admiración voluptuosa el espontáneo liderazgo de Sire:
-Nadie te culpa, Kresta –continuaba ella-, pero debemos actuar con diligencia si no queremos terminar durmiendo con los peces. Además –añadió con vehemencia-, recordad nuestras consignas: Nuestro modo de obrar debe ser como la mordedura de una serpiente, rápido y letal. Debemos evitar el enfrentamiento directo o seremos aplastados.
-¡Sí, joder! –Gritó Milo, particularmente susceptible a las arengas de Sire-. Hay que joder a esos cabrones.
También es cierto que no era demasiado complicado excitar a Milo, cuya naturaleza belicista rozaba la demencia. La sola perspectiva de bronca le hervía la sangre y le hacía esbozar una radiante sonrisa. Por lo demás era un tipo calvo y fibroso, aunque bien provisto de musculatura. Llevaba siempre un puro en la boca y ornamentaba sentenciosamente cada frase con alguna palabra soez.
Inanis se estaba preguntando qué diferencia existía entre estar subyugado por Cerebro, y estarlo por las peroratas vacías de Sire y Milo y sus ingenuos axiomas. Pero el enigma no le entretuvo demasiado, distraído por el hipnótico balanceo de los pechos de Sire tras la camiseta cada vez que ésta gesticulaba con los brazos, para énfatizar su discurso.
Sire era una chica alta, morena, de ojos negros, con carácter… de esas cuya mirada refleja la pasión que le imprimen a cuanto hacen si creen verdaderamente en ello. Y Sire creía en lo que hacía.
-Tenemos la obligación moral de luchar por la libertad del género humano, con violencia si hace falta –decía viniéndose arriba, mientras Milo asentía complacido-. Así que esta vez atacaremos aquí –añadió señalando con el dedo a un punto del plano que descansaba sobre la mesa-, la sede del gobierno de Crasia.
-…Pero difícil es su acceso, además llevando el peso de la carga de explosivos. Si queremos salir vivos necesitamos un plan. Si no, nos cogerán.
-Ya tengo un plan medio pensado –replicaba Sire-, sólo quedan algunos flecos. Pero dado el riesgo de la misión, el que deberá infiltrarse por las alcantarillas para colocar los explosivos deberá ser alguien sin antecedentes.
Automáticamente todos se volvieron hacia Inanis, quien tardó unos instantes en salir de su embelesamiento distraído, disimulando su pasmo con una sonrisa.
-…ehm, esto… sí, claro… ejem… …¿Que yo qué?
(Continuará...)
-… ¡Tiene que ser algo gordo, joder! –Exclamaba uno de ellos- algo que les joda de raíz.
-Milo tiene razón, no sirve de nada atacar la periferia del sistema si Cerebro sigue controlando y seleccionando la información de la gente –dijo una voz femenina.
El resto de miembros de La Resistencia asintieron.
-Además –continuaba-, no podemos permitirnos fallos. Acordaos de la última vez.
-No fue culpa mía, lo acaecido el otro día –dijo un tercer integrante del sórdido contubernio-. Resultó que por un cable partido del detonador, una explosión irrevocable, apenas resultó un estertor.
Este tercer interlocutor era Kresta. Hace años se despertó después de pillar uno de sus habituales ciegos hablando en verso. Lo peor del asunto era que no sabía por qué, y no recordaba nada de la noche anterior. Ni mucho menos qué había consumido. Pero lo cierto es que había aumentado considerablemente su léxico, cosa sorprendente para sus compañeros, dado que jamás habían visto a Kresta abrir un solo libro que no fuera de papel.
El cuarto asistente a la reunión era Inanis, último del grupo en desprenderse del cordón umbilical de su nuca, mecanismo mediante el que Cerebro controlaba los pensamientos de la gente de Crasia, e integrarse al Frente Crasiano de Liberación, más conocido como La Resistencia. En ese momento se encontraba absorto contemplando con cierta admiración voluptuosa el espontáneo liderazgo de Sire:
-Nadie te culpa, Kresta –continuaba ella-, pero debemos actuar con diligencia si no queremos terminar durmiendo con los peces. Además –añadió con vehemencia-, recordad nuestras consignas: Nuestro modo de obrar debe ser como la mordedura de una serpiente, rápido y letal. Debemos evitar el enfrentamiento directo o seremos aplastados.
-¡Sí, joder! –Gritó Milo, particularmente susceptible a las arengas de Sire-. Hay que joder a esos cabrones.
También es cierto que no era demasiado complicado excitar a Milo, cuya naturaleza belicista rozaba la demencia. La sola perspectiva de bronca le hervía la sangre y le hacía esbozar una radiante sonrisa. Por lo demás era un tipo calvo y fibroso, aunque bien provisto de musculatura. Llevaba siempre un puro en la boca y ornamentaba sentenciosamente cada frase con alguna palabra soez.
Inanis se estaba preguntando qué diferencia existía entre estar subyugado por Cerebro, y estarlo por las peroratas vacías de Sire y Milo y sus ingenuos axiomas. Pero el enigma no le entretuvo demasiado, distraído por el hipnótico balanceo de los pechos de Sire tras la camiseta cada vez que ésta gesticulaba con los brazos, para énfatizar su discurso.
Sire era una chica alta, morena, de ojos negros, con carácter… de esas cuya mirada refleja la pasión que le imprimen a cuanto hacen si creen verdaderamente en ello. Y Sire creía en lo que hacía.
-Tenemos la obligación moral de luchar por la libertad del género humano, con violencia si hace falta –decía viniéndose arriba, mientras Milo asentía complacido-. Así que esta vez atacaremos aquí –añadió señalando con el dedo a un punto del plano que descansaba sobre la mesa-, la sede del gobierno de Crasia.
-…Pero difícil es su acceso, además llevando el peso de la carga de explosivos. Si queremos salir vivos necesitamos un plan. Si no, nos cogerán.
-Ya tengo un plan medio pensado –replicaba Sire-, sólo quedan algunos flecos. Pero dado el riesgo de la misión, el que deberá infiltrarse por las alcantarillas para colocar los explosivos deberá ser alguien sin antecedentes.
Automáticamente todos se volvieron hacia Inanis, quien tardó unos instantes en salir de su embelesamiento distraído, disimulando su pasmo con una sonrisa.
-…ehm, esto… sí, claro… ejem… …¿Que yo qué?
(Continuará...)
El ídolo escarlata (Prólogo)
Inanis era un tipo alto, de pelo negro y rizado, espigado y con cara de espabilado. Vestía unos pantalones ciertamente holgados, que mantenía a la altura de la cintura gracias a unos ridículos tirantes. Eran de color verde chillón, salpicados de lunares fucsia, y desembocaban en unos grandes zapatones azules, bastante más largos que su pie. Una chaqueta roja gastada, con una gran flor amarilla en la solapa, y una nariz roja y redonda completaban la indumentaria. Pudiera parecer un vestuario algo estrafalario desde nuestra perspectiva, pero en el año 2110, era de lo más natural vestir así. Moderno incluso.
No había transcurrido mucho tiempo desde el alba en la ciudad de Crasia, e Inanis se dirigía a pie hacia su puesto de trabajo, en una fábrica de azufre. Por la acera de enfrente y en dirección opuesta transitaba Abdul-Hassan, que también se dirigía a su puesto de trabajo montado en su camello. Compartía con Inanis una similar estética circense, sólo que además llevaba un turbante y sandalias en lugar de zapatos. Inanis lo reconoció enseguida: era el director general del banco al que pagaba la hipoteca de su residencia. Le echaban peste los pies, pero a Inanis no le importaba porque Inanis era un tipo tolerante, un hombre del siglo XXII, y le asistía un gran respeto y aprecio por los banqueros musulmanes.
Se saludaron cortésmente y siguieron su camino.
Más adelante Inanis se tropezó con un individuo de aspecto taciturno, menos payasil de lo que dictaban los cánones estéticos de la época, que estaba fumando un cigarrillo escondido en la penumbra de un portal. Sostenía el humeante cilindro entre los dedos, con la brasa hacia dentro de la palma, con ese ademán nervioso y disimulante de quien se sabe vulnerando una ley. Y hacía muy bien en disimular porque en el año 2110 la pena infringida a los fumadores era la silla eléctrica.
Años antes no era tan dura la pena, pero a comienzos de siglo, una asociación de madres de niños muertos por enfisema empezaron a manifestarse pidiendo “justisia”. Una justicia consistente para ellas en el endurecimiento de las condenas a aquellos que con la ostentación pública de su mórbido tabaquismo, imbuyeran en otros el mimético deseo de fumar. Lo consiguieron, claro.
¡Fumadores asquerosos! –Pensaba Inanis- ¿Dónde se mete la policía cuando se la necesita? Nunca nos libraremos de esta gentuza en nuestro barrio…
Pero Inanis no tenía la culpa de tener ese tipo de pensamientos, porque en el año 2110 nadie tenía cerebro. Los pensamientos te llegaban a la cabeza a través de un cordón umbilical insertado en la nuca de cada uno de los habitantes de Crasia. Estos provenían de un único cerebro gigante situado a kilómetros de altura, un cerebro sin cuerpo, y del cual salían unas manos. La derecha sostenía unos genitales y la izquierda estaba cerrada en un puño del cual asomaba una rosa.
Tampoco es de extrañar que nadie conociese la existencia de dichos cordones umbilicales adheridos a sus nucas, pues a todos ellos les llegaba el pensamiento de que sus pensamientos no llegaban desde fuera. Bueno… quizás sea más correcto decir “casi nadie”...A Inanis le quedaba poco de “pensar” como pensaba. No sabía que estaba a punto de entrar en contacto con un grupúsculo conocido como “La Resistencia”.
(Continuará…)
…(Bueno, lo mismo continúa que lo mismo no, ya si eso…).
Besitos!!
No había transcurrido mucho tiempo desde el alba en la ciudad de Crasia, e Inanis se dirigía a pie hacia su puesto de trabajo, en una fábrica de azufre. Por la acera de enfrente y en dirección opuesta transitaba Abdul-Hassan, que también se dirigía a su puesto de trabajo montado en su camello. Compartía con Inanis una similar estética circense, sólo que además llevaba un turbante y sandalias en lugar de zapatos. Inanis lo reconoció enseguida: era el director general del banco al que pagaba la hipoteca de su residencia. Le echaban peste los pies, pero a Inanis no le importaba porque Inanis era un tipo tolerante, un hombre del siglo XXII, y le asistía un gran respeto y aprecio por los banqueros musulmanes.
Se saludaron cortésmente y siguieron su camino.
Más adelante Inanis se tropezó con un individuo de aspecto taciturno, menos payasil de lo que dictaban los cánones estéticos de la época, que estaba fumando un cigarrillo escondido en la penumbra de un portal. Sostenía el humeante cilindro entre los dedos, con la brasa hacia dentro de la palma, con ese ademán nervioso y disimulante de quien se sabe vulnerando una ley. Y hacía muy bien en disimular porque en el año 2110 la pena infringida a los fumadores era la silla eléctrica.
Años antes no era tan dura la pena, pero a comienzos de siglo, una asociación de madres de niños muertos por enfisema empezaron a manifestarse pidiendo “justisia”. Una justicia consistente para ellas en el endurecimiento de las condenas a aquellos que con la ostentación pública de su mórbido tabaquismo, imbuyeran en otros el mimético deseo de fumar. Lo consiguieron, claro.
¡Fumadores asquerosos! –Pensaba Inanis- ¿Dónde se mete la policía cuando se la necesita? Nunca nos libraremos de esta gentuza en nuestro barrio…
Pero Inanis no tenía la culpa de tener ese tipo de pensamientos, porque en el año 2110 nadie tenía cerebro. Los pensamientos te llegaban a la cabeza a través de un cordón umbilical insertado en la nuca de cada uno de los habitantes de Crasia. Estos provenían de un único cerebro gigante situado a kilómetros de altura, un cerebro sin cuerpo, y del cual salían unas manos. La derecha sostenía unos genitales y la izquierda estaba cerrada en un puño del cual asomaba una rosa.
Tampoco es de extrañar que nadie conociese la existencia de dichos cordones umbilicales adheridos a sus nucas, pues a todos ellos les llegaba el pensamiento de que sus pensamientos no llegaban desde fuera. Bueno… quizás sea más correcto decir “casi nadie”...A Inanis le quedaba poco de “pensar” como pensaba. No sabía que estaba a punto de entrar en contacto con un grupúsculo conocido como “La Resistencia”.
(Continuará…)
…(Bueno, lo mismo continúa que lo mismo no, ya si eso…).
Besitos!!
miércoles, 21 de abril de 2010
Arrieros somos...
Creo recordar que los hechos a continuación descritos tuvieron lugar allá por el 2007, cuando lo que quedaba de Abismo compartía local con Yumalla. Por aquel entonces éramos aún ingenuos y creíamos que para cuatro imbéciles que nos dedicábamos a armar escándalo con una guitarra, bien haríamos en ayudarnos unos a otros.
Eso pensábamos cuando el grupo a la sazón capitaneado por el señor Valentín se puso en contacto con nosotros, amigo Raúl mediante, para ensayar en nuestro local de cara a algún evento (grabación, octubre joven… no recuerdo). Por supuesto, el susodicho grupo no encontró reticencia alguna, ni por nuestra parte (ni por la de ninguno de los integrantes de aquel local) a que se quedasen el tiempo que estimasen oportuno y conveniente. Claro, copón, faltaría más, estáis en vuestra casa.
Pero los años pasaron, niños, y aquella banda obtuvo su propio local por otros cauces (con alguna ausencia y alguna incorporación también, todo sea dicho) y en cambio, nuestra banda, Abismo, acabó por extinguirse definitivamente. Salvo por el hecho de que no fue tan definitivamente. Abismo ha vuelto (hemos) y como sucede en todos los comienzos tenemos algún que otro problema de logística. El más acuciante es la falta de local a una semana de la grabación del Crea, después de no haber tocado juntos ni una nota en años.
Así que a día de hoy, años después, somos nosotros los que acudimos en busca de amparo a la banda a la que otrora acogimos en nuestro seno, como a un hijo.
No obstante la respuesta ha sido un rotundo y sonoro NAIN.
Ni que decir tiene que de tamañas insidias no es tributario Raúl, único intercesor de nuestra causa ante los ingratos. Además nos ha sugerido una alternativa que desconocía en Puente Tocinos. Pero eso… al título del post me remito. ¡Nos veremos en el tatami!
Besitos!
Eso pensábamos cuando el grupo a la sazón capitaneado por el señor Valentín se puso en contacto con nosotros, amigo Raúl mediante, para ensayar en nuestro local de cara a algún evento (grabación, octubre joven… no recuerdo). Por supuesto, el susodicho grupo no encontró reticencia alguna, ni por nuestra parte (ni por la de ninguno de los integrantes de aquel local) a que se quedasen el tiempo que estimasen oportuno y conveniente. Claro, copón, faltaría más, estáis en vuestra casa.
Pero los años pasaron, niños, y aquella banda obtuvo su propio local por otros cauces (con alguna ausencia y alguna incorporación también, todo sea dicho) y en cambio, nuestra banda, Abismo, acabó por extinguirse definitivamente. Salvo por el hecho de que no fue tan definitivamente. Abismo ha vuelto (hemos) y como sucede en todos los comienzos tenemos algún que otro problema de logística. El más acuciante es la falta de local a una semana de la grabación del Crea, después de no haber tocado juntos ni una nota en años.
Así que a día de hoy, años después, somos nosotros los que acudimos en busca de amparo a la banda a la que otrora acogimos en nuestro seno, como a un hijo.
No obstante la respuesta ha sido un rotundo y sonoro NAIN.
Ni que decir tiene que de tamañas insidias no es tributario Raúl, único intercesor de nuestra causa ante los ingratos. Además nos ha sugerido una alternativa que desconocía en Puente Tocinos. Pero eso… al título del post me remito. ¡Nos veremos en el tatami!
Besitos!
El circo de la SS
Ni ligamento lateral, ni menisco, ni hostias… ahora resulta que es el cruzado anterior, el chungo, que está para tirarlo a la basura. ¿Qué quiere decir esto? Básicamente operación, que será como pronto para septiembre según me han dicho. Todavía apruebo la oposición y tengo que renunciar al curro de interino por estar impedido, veréis, porque esa es otra: después de la operación es otro mes con muletas.
De momento me han dicho que fortalezca los músculos de la rodilla, cosa que no me suena mal del todo después de tanto tiempo parado. Además, si veis el papel que he firmado para que me metan en lista de espera flipáis: desde muerte, amputación, hasta mil riesgos menores más.
La operación consistiría en recomponer el estropicio con mi propio ligamento, con el de un cadáver (en la hoja pone donante) o con uno artificial, mediante artroscopia. Fueno, fale… si total, ya a estas alturas me la pela todo.
En otro orden de cosas, y aprovechando la coyuntura sanitaria para otro menester, os informo de que Rock’n’Litro tiene previstos un par de boles en breve, por si os queréis arrimar. Serían el 30 de abril en Molina, en la sala Topo, y el 7 de mayo en el nuevo Garaje, teloneando a los Sínkope.
El del día treinta es una mierda porque pese a la barra libérrima no me podré poner tan ebrio como me gustaría, porque al día siguiente tengo que estar en el estudio tempranito, que como muchos ya sabéis la que fue mi banda de juventud, Abismo, se ha arrejuntao de nuevo y estamos en el Creajoven. A ver que sale.
Rock’n’Litro también andamos medio enredados grabando una segunda maketa, así que en brevísimos tendréis material colgado por aquí de alguna de las dos.
Ale, nenxs, sayonara.
De momento me han dicho que fortalezca los músculos de la rodilla, cosa que no me suena mal del todo después de tanto tiempo parado. Además, si veis el papel que he firmado para que me metan en lista de espera flipáis: desde muerte, amputación, hasta mil riesgos menores más.
La operación consistiría en recomponer el estropicio con mi propio ligamento, con el de un cadáver (en la hoja pone donante) o con uno artificial, mediante artroscopia. Fueno, fale… si total, ya a estas alturas me la pela todo.
En otro orden de cosas, y aprovechando la coyuntura sanitaria para otro menester, os informo de que Rock’n’Litro tiene previstos un par de boles en breve, por si os queréis arrimar. Serían el 30 de abril en Molina, en la sala Topo, y el 7 de mayo en el nuevo Garaje, teloneando a los Sínkope.
El del día treinta es una mierda porque pese a la barra libérrima no me podré poner tan ebrio como me gustaría, porque al día siguiente tengo que estar en el estudio tempranito, que como muchos ya sabéis la que fue mi banda de juventud, Abismo, se ha arrejuntao de nuevo y estamos en el Creajoven. A ver que sale.
Rock’n’Litro también andamos medio enredados grabando una segunda maketa, así que en brevísimos tendréis material colgado por aquí de alguna de las dos.
Ale, nenxs, sayonara.
sábado, 3 de abril de 2010
A las puertas del infierno.
Tengo el buen defecto, o la mala virtud, de dudar de prácticamente todo. Hasta de mis propios planteamientos y principios en un momento dado. Vivo en una suerte de duda constante, y el no estar nunca completamente seguro de nada me convierte en una persona insegura ante la vida y de criterios poco estables.
Esta constante búsqueda de La Verdad tiene su propio “colmo de los colmos” cuando empiezas a dudar del propio mecanismo que rige tu modus operandi: dudar de la utilidad de la propia duda en la vida. Y he ahí una paradoja.
Esto suscita la pregunta “¿Utilidad para qué?” y es una buena pregunta. Lo primero es saber qué es lo que quiero y qué busco, porque pudiera ser que la búsqueda de esa Verdad tan grandilocuente y suntuosa en sus mayúsculas, en realidad no me esté ayudando a ser feliz (que es el objetivo último de cada uno de nosotros), pues la falta de seguridad en mí mismo me impide acceder a ciertos objetivos. Bien, ya tenemos algo.
Desterrada pues la “duda constante” como actitud hacia todo, ahora queda cimentar con mucha determinación unos valores estáticos. Siendo un poco pragmáticos, serán aquellos que más fácilmente me acerquen a unos logros que a priori podrían hacerme menos infeliz. Necesitamos una dirección.
De esta guisa llegamos a la siguiente disyuntiva (en cuya elección no pocas veces oscilé, en sinuoso vaivén, mientras la duda constante me mantenía voluble):
La opción “a” implica una vida filántropa, cargada de sufrimiento y expiación; en cambio la segunda alberga el riesgo de que nuestra propia humanidad nos traicione: la empatía inherente a casi todos los humanos nos convertiría a nosotros mismos en el principal escollo que habría que salvar para conseguir nuestros intereses y por tanto la felicidad. Es por ello que habría que buscarse una manera de evitar esto.
Una forma podría ser el autoengaño (dicen los Barricada que una mentira agradable es muy fácil de creer), que consistiría en una postura supremacista: considerar seres inferiores a los demás. Endiosar nuestro propio YO, nuestro Ego, y esa superioridad nos vendría dada por el conocimiento de nuestra propia naturaleza despreciable, o mejor dicho: por el desconocimiento ajeno de este dato.
Daría igual, pero ni siquiera seríamos incoherentes al autoengañarnos de esa forma, porque la propia opción “b” implica disfrutar con fruición de unas satisfacciones y unos afectos que son superficiales, perecederos, y productos de la propia imperfección humana. Serían fruto de nuestro propio éxito en la vida, y por tanto tan poco fiables y estimables como sus contrarios (padecimientos de la opción "a").
...El problema de todo esto radica, claro, en que hay que creérselo.
...y seguía yo pensando, y no me hagáis mucho caso que ya me estoy yendo... ¿Dónde están exactamente los límites entre una persona con amor propio y una persona vanidosa? Justifica tu respuesta.
¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13...!
Esta constante búsqueda de La Verdad tiene su propio “colmo de los colmos” cuando empiezas a dudar del propio mecanismo que rige tu modus operandi: dudar de la utilidad de la propia duda en la vida. Y he ahí una paradoja.
Esto suscita la pregunta “¿Utilidad para qué?” y es una buena pregunta. Lo primero es saber qué es lo que quiero y qué busco, porque pudiera ser que la búsqueda de esa Verdad tan grandilocuente y suntuosa en sus mayúsculas, en realidad no me esté ayudando a ser feliz (que es el objetivo último de cada uno de nosotros), pues la falta de seguridad en mí mismo me impide acceder a ciertos objetivos. Bien, ya tenemos algo.
Desterrada pues la “duda constante” como actitud hacia todo, ahora queda cimentar con mucha determinación unos valores estáticos. Siendo un poco pragmáticos, serán aquellos que más fácilmente me acerquen a unos logros que a priori podrían hacerme menos infeliz. Necesitamos una dirección.
De esta guisa llegamos a la siguiente disyuntiva (en cuya elección no pocas veces oscilé, en sinuoso vaivén, mientras la duda constante me mantenía voluble):
- A) Ser empáticos, altruistas, y honestos con nuestra idea cultural de “bien”, en un mundo decadente, desprovisto de valores e ideas verdaderamente imperecederas, y en el que el tópico de “homo homini lupus est” resulta más que notable.
- B) O bien, dado el mundo arriba descrito, abocarme a un relativismo crapuloso, a una desafección hacia nuestra naturaleza humana y miserable, y entonces desprenderme de todo tipo de piedad y escrúpulos para con mi especie. Intentar, en síntesis, vivir siempre de manera egoísta, de acuerdo con lo más conveniente para mis propios intereses.
La opción “a” implica una vida filántropa, cargada de sufrimiento y expiación; en cambio la segunda alberga el riesgo de que nuestra propia humanidad nos traicione: la empatía inherente a casi todos los humanos nos convertiría a nosotros mismos en el principal escollo que habría que salvar para conseguir nuestros intereses y por tanto la felicidad. Es por ello que habría que buscarse una manera de evitar esto.
Una forma podría ser el autoengaño (dicen los Barricada que una mentira agradable es muy fácil de creer), que consistiría en una postura supremacista: considerar seres inferiores a los demás. Endiosar nuestro propio YO, nuestro Ego, y esa superioridad nos vendría dada por el conocimiento de nuestra propia naturaleza despreciable, o mejor dicho: por el desconocimiento ajeno de este dato.
Daría igual, pero ni siquiera seríamos incoherentes al autoengañarnos de esa forma, porque la propia opción “b” implica disfrutar con fruición de unas satisfacciones y unos afectos que son superficiales, perecederos, y productos de la propia imperfección humana. Serían fruto de nuestro propio éxito en la vida, y por tanto tan poco fiables y estimables como sus contrarios (padecimientos de la opción "a").
...El problema de todo esto radica, claro, en que hay que creérselo.
...y seguía yo pensando, y no me hagáis mucho caso que ya me estoy yendo... ¿Dónde están exactamente los límites entre una persona con amor propio y una persona vanidosa? Justifica tu respuesta.
¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13! ¡Te-ma 13...!
martes, 23 de marzo de 2010
Cucarachas
Uno de los avatares más desagradables que lleva acarreada la primavera, incipiente en estos días, es la desaforada fecundidad que presentan algunas especies de insectos.
En mi habitación hay un balcón cuya puerta suelo dejar abierta, y con su correspondiente cortinilla descorrida. Con ello persigo que entre una buena porción de luz solar y que se renueve el aire de mi actual residencia, ya que mi vieja mantiene cerrado a modo de búnker el resto de ventanas del domicilio.
La contrapartida a las ventajas evidentes que ofrecen el aire fresco y la luz solar son las moscas.
No soy especialmente remilgado con los insectos, pero es que es una cuestión de propiedad: no me gusta que en mi habitación, mientras duermo, haya algún otro tipo de actividad vital aparte de la mía, por muy inocua que ésta sea. Es una manía. De tal modo que antes de irme a la piltra, mato con un “jueves” enrollado a cualquiera de estos seres furtivos e incautos que se haya infiltrado de manera clandestina en mi cuarto.
La semana pasada recuerdo un día en que cayeron dos o tres, víctimas de su estólida imprudencia, y cuyos cadáveres dejé descansando en mi parquet, a modo de pequeños trofeos. Como el cazador que cuelga de su pared las cabezotas disecadas (en artificioso rictus de ferocidad) de los bichos que se carga, experimentando con ello una falsa sensación de poder. Falsa porque en el fondo sabe que jugaba con la ventaja de tener más inteligencia y más armas de fuego que ese pobre oso infeliz. En particular una más. Pero volvamos a la historia:
A la noche siguiente, poco antes de apagar el flexo y poner fin a mis encamadas lecturas, atisbé a lo lejos una oscura figurilla que apenas levantaba un centímetro del suelo. Tenía esos rasgos repulsivos y crujientes que sólo un bichejo en toda la creación es capaz de exhibir. Era una cucaracha. Evidentemente pereció en cuestión de segundos, merced a la resistente suela de mi zapatilla, en la que quedaron adheridos algunos retales de su pringosa desmembración.
Tras la heroica contienda me puse a pensar en qué coño podría ser lo que estuviera buscando mi diminuta intrusa en la habitación. Quizá sus razones eran gastronómicas, y vino atraída por la culinaria perspectiva de unos deliciosos cadáveres de mosca, porque la verdad es que no sé qué hostias comen esos bichos. Supongo que no deben hacerle muchos ascos a nada, no las veo yo muy melindrosas con lo que ingieren.
Pero el caso es que ayer me encontré otra en una de mis nocturnas incursiones al baño, y aquí ya no cabía más exégesis que ésta: hace calor, vivimos en un primero, de un edificio que tiene ya sus años, la escalera hace mil años que no la limpian, los vecinos son unos cerdos (y algunos tienen chuchos con cierta predilección por mancillar con sus heces mi rellano), etc. En definitiva: viven ya por aquí.
A estas alturas de la historia os estaréis preguntando el porqué de tanto regodeo en una anécdota totalmente banal. Pues bien, obedece al deseo de actualizar con algo (lo que sea) cuando realmente no me ha ocurrido nada digno de mención. Os recuerdo que sigo convaleciente, y si no vivo cosas, no tengo cosas que contar. Mi vida es un coñazo bastante triste últimamente.
…¿Os he dicho ya que el tema 52 es asequible?
En mi habitación hay un balcón cuya puerta suelo dejar abierta, y con su correspondiente cortinilla descorrida. Con ello persigo que entre una buena porción de luz solar y que se renueve el aire de mi actual residencia, ya que mi vieja mantiene cerrado a modo de búnker el resto de ventanas del domicilio.
La contrapartida a las ventajas evidentes que ofrecen el aire fresco y la luz solar son las moscas.
No soy especialmente remilgado con los insectos, pero es que es una cuestión de propiedad: no me gusta que en mi habitación, mientras duermo, haya algún otro tipo de actividad vital aparte de la mía, por muy inocua que ésta sea. Es una manía. De tal modo que antes de irme a la piltra, mato con un “jueves” enrollado a cualquiera de estos seres furtivos e incautos que se haya infiltrado de manera clandestina en mi cuarto.
La semana pasada recuerdo un día en que cayeron dos o tres, víctimas de su estólida imprudencia, y cuyos cadáveres dejé descansando en mi parquet, a modo de pequeños trofeos. Como el cazador que cuelga de su pared las cabezotas disecadas (en artificioso rictus de ferocidad) de los bichos que se carga, experimentando con ello una falsa sensación de poder. Falsa porque en el fondo sabe que jugaba con la ventaja de tener más inteligencia y más armas de fuego que ese pobre oso infeliz. En particular una más. Pero volvamos a la historia:
A la noche siguiente, poco antes de apagar el flexo y poner fin a mis encamadas lecturas, atisbé a lo lejos una oscura figurilla que apenas levantaba un centímetro del suelo. Tenía esos rasgos repulsivos y crujientes que sólo un bichejo en toda la creación es capaz de exhibir. Era una cucaracha. Evidentemente pereció en cuestión de segundos, merced a la resistente suela de mi zapatilla, en la que quedaron adheridos algunos retales de su pringosa desmembración.
Tras la heroica contienda me puse a pensar en qué coño podría ser lo que estuviera buscando mi diminuta intrusa en la habitación. Quizá sus razones eran gastronómicas, y vino atraída por la culinaria perspectiva de unos deliciosos cadáveres de mosca, porque la verdad es que no sé qué hostias comen esos bichos. Supongo que no deben hacerle muchos ascos a nada, no las veo yo muy melindrosas con lo que ingieren.
Pero el caso es que ayer me encontré otra en una de mis nocturnas incursiones al baño, y aquí ya no cabía más exégesis que ésta: hace calor, vivimos en un primero, de un edificio que tiene ya sus años, la escalera hace mil años que no la limpian, los vecinos son unos cerdos (y algunos tienen chuchos con cierta predilección por mancillar con sus heces mi rellano), etc. En definitiva: viven ya por aquí.
A estas alturas de la historia os estaréis preguntando el porqué de tanto regodeo en una anécdota totalmente banal. Pues bien, obedece al deseo de actualizar con algo (lo que sea) cuando realmente no me ha ocurrido nada digno de mención. Os recuerdo que sigo convaleciente, y si no vivo cosas, no tengo cosas que contar. Mi vida es un coñazo bastante triste últimamente.
…¿Os he dicho ya que el tema 52 es asequible?
miércoles, 10 de marzo de 2010
Me cago en mi vida.
Como dice la canción esa del Makinavaja: ...la esperanza es esa puta que va, que va vestida de verde, ayayay...
Esta mañana he acudido a ver traumatólogo, a la hora convenida en la cita que, quince días atrás, me habían dado tras la primera visita a urgencias. Cuando me han llamado para entrar a la consulta (con cerca de una hora de retraso), el payo dostol me ha preguntado más o menos lo mismo que el de la vez anterior. Me ha quitado la escayola, me ha toqueteado la rodilla un par de minutos, y ha sustituido el vendaje anterior por un nuevo vendaje (intercambiable por una rodillera con refuerzo lateral). Fin. Me ha dicho que puedo tener jodido el menisco, que ni se me ocurra andar sin muletas, y que me haga una resonancia magnética y que vuelva. Ale, pa’ tu casa chaval.
-Acho, pero que puedo andar –le espeto.
-Nasti de plasti –contesta displicente-, no vaya a ser que la liemos si te apoyas, porque lo que es yo, no tengo ni idea de lo que tienes. Y ni me importa ni soy capaz de curarlo. Nací subnormal.
(La conversación puede que no transcurriese en esos términos exactos, pero es una síntesis bastante cercana del mensaje general)
Lo divertido es que la cita para hacerme la puta resonancia me la han dado para el lunes 22 del presente mes, y la nueva visita al traumatólogo me la han dado para, atención, el 21 de abril (¡¡El 21 de abril!!), porque por lo visto tardan 20 días en llegar los resultados. Así que ya el 21 de abril me dirán qué coño es lo que tengo y cómo cojones me lo piensan curar. O eso espero. Por lo pronto me voy a inflar a muletas.
Y digo yo, y vamos a ver una cosa, ¿Es que estamos en Zambia o qué cojones pasa? Ayer juraría que me acosté en Europa, pero por lo visto hoy me he despertado en Zambia. Dar palos de ciego también lo sé hacer yo sin estudiar medicina 7 años.
Te lesionas, vas al puto médico, te hace las pruebas pertinentes, te da un diagnóstico y un procedimiento para recuperarte. Fin. Así deberían ser las cosas, no estar 15 días sobándome la rodilla como en el siglo trece. Y que si ligamentos, que si menisco, que si mierdas… País de moros, coño. Y claro lo más fácil es curarnos en salud, que las demandas están a la orden del día. Estate un par de meses tranquilico y luego ya veremos a ver qué pasa.
En fin, que las cosas funcionen como el culo en este país ni es una novedad ni es culpa de ningún médico en particular, pero cuando es la rodilla de uno, pues toca los huevos cantidubi.
Un besito mis deambulantes lectores.
Esta mañana he acudido a ver traumatólogo, a la hora convenida en la cita que, quince días atrás, me habían dado tras la primera visita a urgencias. Cuando me han llamado para entrar a la consulta (con cerca de una hora de retraso), el payo dostol me ha preguntado más o menos lo mismo que el de la vez anterior. Me ha quitado la escayola, me ha toqueteado la rodilla un par de minutos, y ha sustituido el vendaje anterior por un nuevo vendaje (intercambiable por una rodillera con refuerzo lateral). Fin. Me ha dicho que puedo tener jodido el menisco, que ni se me ocurra andar sin muletas, y que me haga una resonancia magnética y que vuelva. Ale, pa’ tu casa chaval.
-Acho, pero que puedo andar –le espeto.
-Nasti de plasti –contesta displicente-, no vaya a ser que la liemos si te apoyas, porque lo que es yo, no tengo ni idea de lo que tienes. Y ni me importa ni soy capaz de curarlo. Nací subnormal.
(La conversación puede que no transcurriese en esos términos exactos, pero es una síntesis bastante cercana del mensaje general)
Lo divertido es que la cita para hacerme la puta resonancia me la han dado para el lunes 22 del presente mes, y la nueva visita al traumatólogo me la han dado para, atención, el 21 de abril (¡¡El 21 de abril!!), porque por lo visto tardan 20 días en llegar los resultados. Así que ya el 21 de abril me dirán qué coño es lo que tengo y cómo cojones me lo piensan curar. O eso espero. Por lo pronto me voy a inflar a muletas.
Y digo yo, y vamos a ver una cosa, ¿Es que estamos en Zambia o qué cojones pasa? Ayer juraría que me acosté en Europa, pero por lo visto hoy me he despertado en Zambia. Dar palos de ciego también lo sé hacer yo sin estudiar medicina 7 años.
Te lesionas, vas al puto médico, te hace las pruebas pertinentes, te da un diagnóstico y un procedimiento para recuperarte. Fin. Así deberían ser las cosas, no estar 15 días sobándome la rodilla como en el siglo trece. Y que si ligamentos, que si menisco, que si mierdas… País de moros, coño. Y claro lo más fácil es curarnos en salud, que las demandas están a la orden del día. Estate un par de meses tranquilico y luego ya veremos a ver qué pasa.
En fin, que las cosas funcionen como el culo en este país ni es una novedad ni es culpa de ningún médico en particular, pero cuando es la rodilla de uno, pues toca los huevos cantidubi.
Un besito mis deambulantes lectores.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
